Adiaratou Iglesias, la atleta doble campeona absoluta de atletismo de Galicia en 100 y 200m, esconde una historia detrás que hace valorar mucho más los dos grandes triunfos que recientemente ha sumado a su palmarés.

Iglesias nació con albinismo, un transtorno congénito que ha hecho que pierda casi en su totalidad el sentido de la vista. Como consecuencia de ello, se vio obligada a huir de Mali, ya que allí los albinos son mutilados por superstición.

"Piensan que son gente de mala suerte. Salen una vez al año a perseguir a albinos y les cortan un miembro del cuerpo y el pelo para, según ellos, enterrarlo y pasados ciertos años, convertirse en oro", destaca la propia atleta.

En esta competición celebrada en Pontevedra, se midió exclusivamente a rivales sin discapacidad, proclamándose campeona de Galicia en ambas distancias, los 100 y los 200 metros. "Cuando tengo que correr un 200m lisos yo no veo la línea de la meta, osea yo no veo lo que son los números. Cojo referencias", señala.

Además, en las semifinales de 100 metros, paró el crono en 12"12 y batió su propio récord de España para deportistas con discapacidad visual de la clase T12, que estaba en 12"31.

Con tan solo 20 años, es ya la atleta más rápida de Galicia, encontrándose por delante de rivales sin discapacidad. Donde algunos pueden ver una discapacidad, ella lo tiene claro, es una oportunidad: "Es una ventaja por mi parte, porque la gente que no tiene discapacidad me ayuda mucho, para mejorar y superarme. Si ellos pueden yo también puedo", sostiene.

Su madre no puede estar más orgullosa: "Desde que la vi, supe que era una persona con muchas capacidades. Siempre digo que es el mejor regalo que me dio la vida. No tengo palabras para expresar lo orgullosa que estoy de ella".

Una auténtica luchadora que, con una discapacidad visual del 80% ha demostrado que, únicamente tiene capacidades diferentes.