Los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico metastásico y con la mutación T790 en el gen EGFR, un tumor del que son diagnosticadas cerca de 2.000 personas cada año en España, disponen de un nuevo fármaco financiado por la sanidad pública que mejora la supervivencia frente a la quimioterapia. Se trata de Tagrisso (osimertinib), un fármaco del laboratorio AstraZeneca, que ha presentado la directora de Oncología de la compañía, Mariluz Amador, y el presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón y jefe del servicio de Oncología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Mariano Provencio, y el responsable de Oncología del Hospital 12 de Octubre, Luis Paz-Ares.

El cáncer de pulmón es uno de los más mortales. En España se producen cada año unos 28.000 casos y de ellos el 85% son del tipo no microcítico (células no pequeñas). En el 15 % de ese alto porcentaje de pacientes se produce la mutación T790M del EGFR (factor de crecimiento epidérmico). Este tipo de cáncer afecta a personas no fumadoras o que han fumado poco, con mayor frecuencia a mujeres y, sobre todo, se hace más patente en asiáticos. La media de edad de los pacientes suele ser de unos 65 años.

El fármaco es el primero y único para pacientes adultos con este tipo de cáncer de pulmón localmente avanzado o metastásico. De momento, según los doctores, ha demostrado retrasar el progreso de la enfermedad once meses frente a los cuatro meses de la quimioterapia estándar en los pacientes que habían sido tratados previamente con inhibidores de la tirosino kinasa (TKI) de primera generación.

Los pacientes que sufren este cáncer son tratados en principio con TKIs de primera o segunda línea pero, tras un promedio de 10,3 meses, el cáncer vuelve a avanzar y en hasta dos de cada tres pacientes esta progresión se relaciona con la mutación T790M por la resistencia al tratamiento. De ahí que sea "esencial", según los doctores, identificar con el análisis de tejido pulmonar o plasma esa mutuación para ver si un paciente es candidato o no para ser tratado con osimertinib. Es el primer fármaco dirigido contra esta mutación y consigue un mayor tiempo de control de la enfermedad y una inferior toxicidad.

La aprobación de osimertinib por la Agencia Española del Medicamento y Productos Humanos (Aemps) se basa en los datos del estudio fase III Aura3, en el que esta terapia ha demostrado una mejoría significativa en la supervivencia libre de progresión: 10,1 meses frente a 4,4 meses con quimioterapia. La tasa de respuesta objetiva fue del 71% comparado con el 31% con quimioterapia. Pero además, se mostró eficaz en pacientes con metástasis cerebral, una complicación común derivada de la progresión de la enfermedad al sistema nervioso central, según Paz-Ares.

El cáncer de pulmón es el cáncer que más comúnmente se extiende al sistema nervioso y, en el caso de los pacientes con este tipo de tumor específico, el 25% presenta metástasis cerebral y aumenta al 50% durante el tratamiento con terapias dirigidas. Los datos del AURA3 muestran una mejoría en la supervivencia libre de progresión en pacientes con metástasis del sistema nervioso de 11,7 meses frente a 5,6 meses de quimioterapia.