Artur Mas durante la conferencia de prensa tras la firma del decreto

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ELECCIONES DEL 27-S

El 27-S, unas elecciones en las que Artur Mas y el soberanismo se lo juegan todo

La cita electoral del 27-S en Cataluña podrá dictar el futuro de Artur Mas y del soberanismo, ya que de no obtener la mayoría absoluta, los sueños soberanistas de la plataforma de Junts pel Sí podrían irse a pique. Tal y como ha declarado Artur Mas, si no logran la victoria, "todo se habrá acabado".

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el independentismo se juegan el futuro del proceso soberanista en unas elecciones catalanas que han planteado como un plebiscito sobre la secesión de Cataluña.

La campaña empezará a las 00.00 horas de este jueves a viernes y el presidente lo ha apostado todo a esta carta: ha asegurado que si no logra una mayoría soberanista el proceso "se habrá acabado".

Las encuestas pronostican una victoria holgada de su candidatura, Junts pel sí, pero la clave está en si obtendrá la mayoría absoluta para tener las manos libres y aplicar su plan que es declarar la independencia en un período máximo de 18 meses.

Si no logra la mayoría absoluta podría conseguirla con la CUP, pero su líder Antonio Baños no garantiza apoyar la investidura de Mas, por lo que estabilidad parlamentaria estaría en riesgo desde el primer día.

Si Junts pel sí y la CUP no suman la situación probablemente será ingobernable, ya que difícilmente el resto de partidos de la oposición lograría articular una alternativa porque sus proyectos para Cataluña son muy diferentes.

Para tener la mayoría absoluta Mas ha armado una candidatura inédita: en coalición con ERC, contando con numerosos independientes y renunciando él a liderar la lista para situarse en cuarta posición, dejando el número uno a un exmilitante de ICV, Raül Romeva.

TODOS NOVATOS
Por primera vez en unas elecciones autonómicas en Cataluña no repite ninguno de los candidatos respecto a los comicios de 2012, lo que evidencia hasta qué punto el proceso soberanista ha sacudido a los partidos.

El PSC ha confiado en su líder, Miquel Iceta, para frenar la sangría de votos de las últimas convocatorias electorales, y se presenta con la reforma constitucional bajo el brazo para mejorar el encaje de Catalunya sin romper con España.

El PP ha renunciado a Alícia Sánchez Camacho pese a haber logrado en 2012 los mejores resultados de su historia en el Parlament, y ha buscado un revulsivo en Xavier García Albiol, alcalde de Badalona entre 2011 y 2015 y que ha prometido una mejora de la financiación.

C's aspira a convertirse en segunda fuerza en el Parlament pese a que para ello no contará con su principal seña, Albert Rivera, que ha optado por las elecciones a las generales y deja su puesto a Inés Arrimadas, con tres años de experiencia en la Cámara.

Como ERC y CDC, ICV-EUiA también han diluido sus siglas en otra marca electoral, en su caso Catalunya sí que es pot, que comparten con Podemos y con la que buscan con Lluís Rabell al frente derrotar los recortes de Mas y recuperar la propuesta de un referéndum pactado con el Estado.

La CUP buscará ser decisiva con un discurso anticapitalista y con Antonio Baños de líder, y UDC confía en Ramon Espadaler para implementar su vía pactista y demostrar que sin CDC también puede entrar en el Parlament.

DESEMBARCO
La importancia de la campaña se puede medir también en el desembarco de líderes estatales: se espera al presidente Rajoy; a varios de sus ministros; el líder del PSOE, Pedro Sánchez, estará siete días y el de Podemos, Pablo Iglesias, cinco.

El PSC también ha anunciado que recurrirá en dos ocasiones al expresidente del Gobierno, Felipe González; al exvicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, y a los presidentes autonómicos Susana Díaz, Ximo Puig y Francina Armengol.

El primer día de la campaña coincide con la celebración de la Diada y la ANC ha organizado por cuarto año consecutivo una movilización a favor de la independencia que aspira a ser multitudinaria.

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