Cada vez queda menos para la boda de Meghan Markle y el príncipe Harry pero antes de que llegue tan esperando evento hay una serie de preparativos que hay que hacer y la ex actriz debe prepararse para su nuevo papel como ciudadana inglesa y miembro de la Familia Real Británica.

Uno de los primeros rituales por los que debía pasar era el bautizo como muestra de respeto hacia la reina Isabel II quien aparte de ser la monarca de Reino Unido, es la Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra. Algo que, para sorpresa de todos, ya ha hecho en una ceremonia privada.

Markle fue bautizada en el anglicanismo el pasado martes en una ceremonia secreta celebrada en la Capilla Real del Palacio de St. James, oficiada por el Arzobispo de Canterbury. Durante los 45 minutos de ceremonia la ex actriz estuvo acompañada por su prometido y la Duquesa de Cornualles. Sin embargo, a la ceremonia no acudieron ni la Reina ni el Príncipe Carlos.

Markle se crio como protestante al igual que sus padres aunque cursó sus estudios primarios y secundarios en una escuela privada para niñas del Instituto Católico Inmaculado en Los Ángeles. Además, su primer marido, Trevor Engelson, era judío.

Sin embargo, su preparación para la vida como noble inglesa no acaba aquí. Todavía deberá obtener el visado familiar y más adelante la nacionalidad británica, un proceso que dura varios años. Además, tendrá que aprenderse todas las normas de protocolo por las que se rigen los medios de la Familia Real.