Son varios los factores que influyen en la caída del pelo:

- Consumo de ciertos medicamentos

- Situaciones de estrés

- Dietas desequilibradas (falta de hierro, vitaminas y aminoácidos)

- Tratamientos y peinados agresivos para el cabello (planchas, moldeados, tintes, peinados que tiran del cabello, etc…) que hacen que la cutícula se hinche y abra, llegando a modificar la estructura del cabello, convirtiéndolo en seco, frágil y quebradizo.

- Condiciones medioambientales como por ejemplo la polución.

- Predisposición genética

- Causas hormonales (alopecia en el hombre)

Cada cabello es similar a un miniórgano, tiene una capacidad de renovación autónoma que se desarrolla en ciclos de 3 fases desencadenadas por factores activadores e inhibidores. A lo largo de la vida, un cabello se renueva una media de 25 veces.

- Etapa 1: La fase anágena, durante la cual se construye y se alarga la fibra, dura entre 4 y 6 años en las mujeres, y de 2 a 4 años en los hombres. Está impulsada por las células madre, que se diferencian para crear la materia de la fibra. El 85% del cabello se encuentra en la fase anágena.

- Etapa 2: La fase catágena marca el final del desarrollo del cabello. Las células dejan de diferenciarse, el folículo es evacuado gradualmente hacia la epidermis. El proceso lleva 3 semanas y afecta del 1 al 2% del conjunto del cabello.

- Etapa 3: La fase telógena toma el relevo. Es la fase de caída, el momento en que el cabello se rompe y termina cayendo. El folículo entra en fase de reposo. Esta etapa dura de 2 a 4 meses y afecta del 5 al 15% del conjunto del cabello.

No obstante, hay factores externos que pueden alterar este ciclo e incrementar su caída como los cambios estacionales. La estación del año por excelencia donde se produce esta elevada caída del pelo es el otoño, época cuando se perciben los efectos de la fase telógena del pelo, que por el calor se agudiza en primavera. Además, se suman los efectos del verano en nuestro cabello: exceso de radiación solar que lo vuelve quebradizo; el cloro de las piscinas y el agua del mar favorecen su deshidratación.

Y… ¿qué podemos hacer para evitar en la medida de lo posible la caída del cabello?

- Tras el verano, se aconseja un extra de nutrición e hidratación para restaurar la salud capilar.

- Seguir una dieta equilibrada y saludable.

- Utilizar tratamientos capilares específicos para ayudar a evitar la caída.

- Tomar suplementos alimenticios con aminoácidos, vitaminas y minerales que aporte todos los nutrientes al cabello para un crecimiento sano y fuerte.

Estos consejos te ayudarán a que poco a poco la caída de tu cabello remita, pero no olvides que este proceso es algo normal y no debes de preocuparte, salvo que la caída sea anormal. En ese caso, deberás de acudir a un profesional para que pueda recomendarte un tratamiento más específico.