En 2012 Sarah Hyland tuvo que someterse a un trasplante de riñón que le donó su padre debido a la enfermedad que padecía llamada displasia, es decir, que sus órganos no se desarrollaban adecuadamente.

A pesar de estar completamente recuperada, la actriz de 'Modern Family' sigue luchando contra los efectos secundarios que le han provocado el trasplante de riñón. Actualmente la intérprete toma un medicamento para prevenir el rechazo de órganos y las infecciones.

Este medicamento provoca comúnmente una notable hinchazón de la cara por lo que la actriz ha revelado a través de su cuenta de Instagram qué hace para combatirlo.