Anna Ferrer, la hija de Paz Padilla, no pasa por su mejor momento. Era este fin de semana cuando sus seguidores se preocupaban por ella después de un tiempo sin publicar absolutamente nada en sus redes sociales.

La joven influencer ha querido dejar claro lo que le sucede en su Instagram Stories: "Me hace muy feliz porque veo cómo os preocupáis, os dais cuenta de que no subo nada y me escribís 'oye, ¿estás bien? ¿qué ha pasado?'. No ha pasado nada, lo único es que estoy muy liada y necesitaba parar un poco".

Pero se ve que el estrés le ha pasado factura ya que ha enseñado los tres herpes que le han salido en el labio, de ahí que tal y como ella misma ha confesado: "He querido escuchar a mi cuerpo y desconectar". Eso sí, aunque no piensa abandonar las redes definitivamente, sí que indica que "esta no es mi vida".

Además, tal y como ella reveló hace unas semanas, tiene un problema de salud con el que lleva lidiando ya unos años por el que sufre fuertes dolores de estómago. Tiene que controlar los alimentos que ingiere y mirar con detalle los efectos que causan en su organismo. Un problema que se acentúa especialmente cuando vive problemas de estrés como le sucede ahora mismo.