Garamendi pone en valor los datos de empleo y destaca que "por primera vez hay 9 millones de mujeres en activo". Cree que para abordar los desafíos de la reforma laboral será clave el diálogo social donde "los sindicatos son fundamentales". Apuesta por cambiar algunos aspectos de la reforma laboral para evitar precarización "y el famoso modelo de las camareras de piso".

Considera que para evolucionar en materia de empleo hay que cambiar el modelo productivo. "Hay que poner a la industria en el centro y apostar por la formación dual", destaca. No obstante, Garamendi cree que para hacer valoración del paro completa hay que poner los datos en perspectiva: "Quién nos dice que no se podría haber creado más", matiza.

Señala que pese a que los salarios han subido muchas empresas no lo pagan. Pone como ejemplo los Ayuntamientos donde, señala, se externalizan muchas funciones como limpieza o seguridad y "esos ayuntamientos no han indexado la subida de esos salarios". "Este es un riesgo regulatorio que no es ético", manifiesta.

Es tajante con el sistema de pensiones actual y apunta que necesita cambios. "En este momento estamos haciendo un estudio en CEOE para saber de dónde venimos, a dónde vamos y qué es lo que queremos", afirma.

Reconoce que como empresario se siente tranquilo con gobiernos que partan desde el centro: "Si ponemos el centro en la mitad, me siento tranquilo en el centroderecha y centroizquierda", reconoce.

Lamenta la fuga de empresas de Cataluña y señala que "lamentablemente" por el momento no cree que vayan a volver. Según Garamendi ahora mismo la fiscalidad de Portugal es muy competitiva con la de España y muchas empresas prefieren implantarse en el país luso.

Lanza una advertenia a los gobiernos y les recuerda que "subiendo los impuestos no arreglamos todo". "A veces es mejor tener más bases inponibles y menos tipos, ir a la economía sumergida y generar má economía", destaca.