La joven ha querido relatar su testimonio días después de que se conozca la sentencia del Tribunal Supremo en el caso de 'La Manada'. Lamenta que las víctimas se están llevando un estigma y una especie de mancha que no se merecen. "No nos lo merecemos y no hemos hecho nada malo", señalaba. Le hubiera gustado que en un momento en que ella estuvo muy mal alguien saliese a decir que no pasaba nada y que incluso se puede salir fortalecido de una violación".

Asegura que "el esfuerzo de superar esta experiencia es lo que más le ha hecho crecer como persona". Reconoce que tras la agresión nunca volvió a ser la misma. En aquel momento tenía 19 años: "La vida me puso en la cara que cualquier persona podía hacer con mi vida y mi cuerpo lo que quisiese", recuerda emocionada.

El caso de 'La Manada' le ha supuesto un bajón en su estado de ánimo y le ha "removido por dentro". Celebró la sentencia aunque matiza que "es muy triste que nos juntemos para celebrar que en un juicio le digan a una víctima que ha pasado lo que ella sabe que ya ha pasado".

Cree que denunciar es una de las posibles soluciones pero cree que a las víctimas se les debería cuidar más en ese proceso por ser especialmente vulnerable. Esta harta de que todo el mundo hable por ella. Agradece las opiniones que tienen en consideración a las víctimas y a los profesionales que llevan muchos años con ellas pero echa de menos que si se habla de víctimas de violencia sexual hable todo el mundo menos las propia víctima