Natalia niega las acusaciones del empresario y asegura que le ha amenazado en multitud de ocasiones e incluso le ha intentado agredir. La joven reconoce que se equivocó. "He pasado por una situación límite y me he equivocado", señalaba.

"Yo me pongo en el lugar de la gente pero nadie se pone en mi lugar con este señor", destacaba. Sostiene que este empresario le daba dinero para que generara más jugando al póker. Asegura también que fue él quien les hizo creer a sus hijas que que era una enferma de cáncer y tenía que darle el dinero cuando no era así.

"Me daba dinero para ganar él más, me hacía pasar delante de su hija como enferma de cáncer y lo pasé fatal", destaca. Este hombre llegó a hacerle una transferencia de 200.000 euros. Cantidad que la joven perdió jugando al póker. "Tenía mucha presión encima y no estaba bien psicológocamente", destaca.

Sobre este misterioso empresario concluye que "él habrá contado la versión que quiera" pero espera que sus hijas un día vean al monstruo que tienen en casa.

Loli, la madre de la joven, no puede entender que su hija se relacionara con este hombre y afirma que era él quien insistía en acompañarla a múltiples sitios. "Aquí hay algo raro y es que él sabía la movida", determina.