La abuela de los niños asesinados en Godella (Valencia) ayudaba con los pequeños habitualmente. Les llevaba comida y se encargaba de ellos pero asegura que su hija no le dejaba acercarse demasiado. La relación entre ambas era tensa. Días antes del brutal crimen Noemí alertó al juzgado de que su hija no estaba bien y temía que pudiera producirse una desgracia. "Me voy con el creador", fue el mensaje de texto que le envió su hija y que activó todas las alarmas.

Según ha podido saber el periodista de 'Espejo Público', Nacho Abad, Noemí quería incapacitar a su hija, que padecía una esquizofrenia diagnosticada y algunas temporadas no tomaba la medicación. La idea de su abuela era la de incapacitar a María para poder quitarle la custodia de los menores de 5 años y 3 meses. La comunicación entre la abuela materna y paterna era fluida. La abuela paterna, madre de Gabriel, incluso quería que los pequeños tuvieran doble nacionalidad para poder trasladarles a Canadá, donde vivían.