APAGAR VELA CON RESONANCIA

Al entrar en resonancia el tubo se generan zonas de alta presión en su interior que provocan la extinción de la llama.

Al soplar en el borde del “primer tubo” hacemos que este emita el sonido de su frecuencia de resonancia. Este sonido se traslada por el aire y entra en el “segundo tubo” haciendo que éste también entre en resonancia.

Cuando pasa esto, la onda que se genera en su interior crea un vientre (máxima amplitud, donde más se mueve el aire) en el extremo abierto, y un nodo (amplitud cero) en el extremo cerrado. Debido a esto se puede apagar la vela en el extremo abierto.

Además también suenan los armónicos de su frecuencia de resonancia, y estos generan más vientres y nodos en su interior, por ello además podemos apagar la vela en algunas zonas del interior (vientres).

Esta frecuencia de resonancia depende de la longitud y el diámetro del tubo, es decir, si los dos tubos no fueran iguales no podríamos apagar la vela ya que no resonaría el otro tubo.