1. Cambia la intro (y el enfoque)

Parece una tontería, pero tiene su porqué (y es, como siempre en esta serie, una decisión brillante). En el primer episodio de la cuarta temporada de 'The Good Fight', dirigido por Brooke Kennedy, cambian las imágenes de los títulos de crédito iniciales. El spin-off de 'The Good Wife' se había anunciado hasta la fecha con un desordenado batiburrillo de objetos (jarrones, bolsos, ordenadores, sillas…) que explotaban, simbolizando el desorden de un alocado mundo en general (un bufete que pone en entredicho la justicia y apoya al más débil) y del caos de la era Trump en particular. Ahora, algo ha cambiado, algo que también se refleja en esta introducción musical. Las mismas imágenes se muestran del revés. Los jarrones, los bolsos y las sillas se recomponen, se arreglan, vuelven a su ser. Ya no explotan. Solo lo hacen los ordenadores en cuyas pantallas aparece Donald Trump. Pero, ¿por qué? Porque…

2. ... Trump no ganó las elecciones

Has leído bien. 'The Good Fight' pasa de ser un drama legal con tintes cómicos a un drama legal con un toque de ciencia ficción (lo cual es aún más cómico). El primer episodio de la cuarta temporada se llama 'The Gang Deals with Alternate Reality' porque el equipo tiene que lidiar con la realidad alternativa en la que vive Diane Lockhart (Christine Baranski). Sin mucha explicación, Diane está viendo la tele y celebra con champán la victoria de Hillary Clinton. ¿Cómo es posible? Esto te lo preguntas durante todo el visionado, lo cual es tan divertido como confuso. La cara de póker de Diane ante la victoria de Donald Trump en el estreno de la serie en 2017 nunca sucedió en este mundo paralelo del que la propia Diane también desconfía, un poco al estilo de 'The Man in the High Castle' (cambia a los nazis vencedores por Trump): Diane sí recuerda que Trump venció pero todos los del bufete la toman por loca cuando habla de ello. Este giro inaudito nos lleva a pensar en la premisa original de los creadores de la serie, Robert y Michelle King. Idearon la serie con la confianza plena de que Hillary Clinton ganarías aquellas elecciones. No fue así y Diane pasó a convertirse en el estandarte del feminismo y la política liberal, en el azote de Trump y de depredadores como el productor Harvey Weinstein. ¿Ha cambiado Diane entonces?

3. Diane Lockhart se ríe...

Diane sigue siendo la misma Diane. Qué adictiva es la risa de esta señora siempre. Ahora, más. Pero en este mundo paralelo (al menos en el primer episodio) Diane está confusa. Está descentrada en el bufete, quiere despertar de ese mal sueño, no entiende nada. Lucca Quinn (Cush Jumbo) o Marisa no se lo ponen fácil. En esta realidad ni Trump ni Harvey Weinstein han sido señalados. Recordemos que en la tercera temporada Diane se unió a la resistencia, junto a un grupo de mujeres que, sí, seguramente podían hacer cosas incorrectas pero siempre por las razones correctas. Ahora, en este mundo alternativo en el que Hillary gana, el desafío es otro, pues (y esto es algo que nos enseñó 'Regreso al futuro') si Trump no fue elegido presidente puede que no hubieran salido a la luz sus trapos sucios ni se hubiera iniciado el movimiento #metoo contra el acoso sexual. Una de las mejores bromas es aquella en la que Diane habla del #metoo y Marisa cree que se refiere al grupo U2 (#youtoo). Este giro delirante funciona porque da qué pensar y ya sabemos que lo de epatar en 'The Good Fight' lo saben hacer como nadie.

4. Nuevo bufete

Reddick, Boseman y Lockhart cambia. El bufete acepta una oferta de una gran firma de abogados multinacional tras perder a Chumhum, su cliente más importante (lo que vendría a ser el buscador Google en el universo 'The Good Fight'). No les queda otra. Adrian Boseman (Delroy Lindo) y los suyos deben tragar desde entonces y ver cómo sus decisiones son cuestionadas por esta nueva empresa llamada STR Laurie. Al frente, un nuevo jefe, Gavin Firth, interpretado por John Larroquette, al que muchos recordarán por la mítica 'Juzgado de guardia' (1984-1992), en la que interpretaba a un fiscal narcisista. En 'The Good Fight' algo recoge de aquello, pues las oficinas son rediseñadas y muestran un lujo nunca visto propio de un tipo sofisticado y generoso. Al tiempo que son adquiridos por esta mega firma, el equipo investiga la aparición de un misterioso "Memo 618" que parece ahuyentar a los jueces que se saltan la ley a favor de los más ricos.

5. Cameos de caras conocidas

Otro punto importante son los actores invitados. Junto al veterano John Larroquette, se incorporan a la cuarta temporada de 'The Good Fight' dos actores de 'The Good Wife'. El actor Michael J. Fox, como el victimista Louis Canning seguirá poniendo de los nervios a Diane. También Zach Grenier (al que hemos visto últimamente en 'Ray Donovan'), como el cínico David Lee que apareció brevemente en el primer episodio de la serie y ahora regresa. Por último, Hugh Dancy ('Hannibal') se pone en la piel de un asociado llamado Caleb, un ex militar aparentemente ingenuo, de STR Laurie que, seguramente, juegue a dos bandas. Según los creadores de la serie, esta entrega se va a centrar menos en Donald Trump y más en cómo la situación política actual está afectando al mundo legal, por el cambio de valores. Teniendo en cuenta el tráiler de esta temporada en el que Diane Lockhart aparece cual dominatrix vestida de cuero negro con una fusta cualquier cosa es posible en esta nueva entrega de 'The Good Fight'. Y eso es siempre lo mejor.