BIENVENIDA A EMMA

La reflexión de María Castro tras su tercera maternidad: un nacimiento velado y el parto con más sufrimiento

La actriz española dio a luz la semana pasada a su tercera hija, Emma, junto a su marido, José Manuel Villalba, y ahora ha querido compartir, con todo detalle, cómo vivió aquel momento tan especial con una publicación en sus redes sociales.

María Castro

María CastroGtres

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María Castro dio a luz a su tercera hija el pasado martes 9 de abril junto a su marido José Manuel Villalba. Una pequeña llamada Emma que llegó al mundo de una manera muy especial, ya que se trata de un nacimiento velado. Un detalle que hasta ahora no conocíamos y que la actriz española ha querido relatar con todo detalle a sus seguidores a través de su cuenta oficial de Instagram, donde suma casi un millón de seguidores.

La intérprete ha compartido cómo entró al quirófano, en un estado muy tranquilo y sereno a pesar de los riesgos que había durante el embarazo. Además, a ello se sumaba la ausencia de su marido, a quien, esta vez, el hospital no permitió entrar. "Llegas con la CALMA propia de haber nacido velada y a la vez con toda la FUERZA de la naturaleza, capaz de cerrar un ciclo, el de mi maternidad (3 cesáreas son más que suficiente), y con ello sanar heridas… y todo ello mientras cumples sueños… ¡Nuestro sueño de vida!", comenzaba diciendo en la publicación.

María Castro junto a su marido y su tercera hija.
María Castro junto a su marido y su tercera hija. | Gtres

De esta manera, la actriz relató cómo fue el parto de su tercera hija, descubriendo nuevos detalles a sus seguidores y compartiendo su experiencia para ayudar a otras mujeres en el camino de la maternidad.

Su tercer parto

"Los que me conocen bien, saben que soy inquieta, pero no "nerviosa" para enfrentarme a las situaciones límite… y ahí tengo que decir que igual cuento con ventaja… porque siempre he pensado que mi tío Suso me vigila desde arriba, y sabrá tocar la tecla que corresponda, en caso de que algo se tuerza. GRACIAS una vez más, tío favorito del mundo mundial", expresaba, teniendo un recuerdo para su tío fallecido, antes de entrar en materia y comenzar a contar con detalle toda su experiencia.

"No hay como creer. Y eso que las terceras cesáreas… cuanto más las posteriores, no son de las operaciones favoritas de médicos y anestesistas. El útero debe contraerse, nada más "despegarte" al bebé de las entrañas…y cuantas más cicatrices tenga, puede que esa función se vea disminuida…y en ese caso poco más pueden hacer que esperar, y tener bolsas de transfusión por si… Por suerte allí se quedaron las mías, intactas, porque todo salió como se esperaba…", expresaba sobre la fortuna de que todo saliera bien. Una situación por la que sus propios seguidores se mostraban emocionados en los comentarios.

La ausencia de papá

También explicó la obligada ausencia de su marido José Manuel Villalba durante el parto, ya que el hospital no le permitió entrar con ella. "Al despedirme de Jose lloré…obvio sí! ¡Pero de pura emoción… por conocedora de lo que iba a vivir una vez más!", reconocía sobre el momento en el que se separaba de su pareja camino al quirófano. Se trata de la primera vez, ya que en los dos anteriores partos sí estuvo presente y en esta ocasión, ha tenido que tomar un papel distinto.

"Me desinfectaron, me rociaron la espalda con algo muy frío y procedieron a pinchar la columna… ¿Qué si duele? No lo sé. Yo solo podía pensar en "frena las piernas María, que tiemblan como la paja, de forma incontrolada e involuntaria, y a ver si te mueves y la lías". El anestesista empezó a cantar "Cruz de Navajas" (muy "salao") mi canción favorita dónde las haya, y supe que esa coincidencia solo podía traer en breve buenas noticias”, recordaba la curiosa y divertida situación en un momento tan tenso.

Una cesárea mágica, un nacimiento velado

"Automáticamente las piernas se duermen, el temblor deja paso al frío del quirófano y las máquinas empiezan a pitar. ¡Quién ha vivido una cesárea sabe que se siente absolutamente TODO! No duele (eso ya tiene lugar después…desde que te levantas como si fueras Bambi recién nacida, incapaz de soportar tus piernas, hasta estremecerte en cada tos, risa, estornudo o coger a tu bebé… que te necesita 24/7 y más que nunca). Percibes el olor de tu piel quemada, mientras se adentran capa tras capa en tu ser…. Percibes la tensión y concentración de todo el personal presente, que es mucho…. Sientes los tirones tratando de despegar una vida de la tuya propia…", ha relatado María Castro, dando todos los detalles de su parto desde el inicio hasta el final, cuando ya tuvo a Emma en brazos.

En esta línea, los médicos pertinentes ya avisaron a la actriz y su marido que la niña nacería velada, una situación que solo ocurre en 1 de cada 80.000 partos y que se da cuando la bolsa aún no se ha roto y el bebé nace nadando en el líquido amniótico. "Yo quería ver… pero las manos atadas en cruz y la lona verde que me separaba de mi barriga, dificultaban la tarea… así que me conformé con escuchar… pero claro, una cesárea, no es un parto vaginal…. Y tras tirar y tirar para "despegarla" de mí, la bolsa estalló, el "ohhhhhhh" rompió el silencio de la sala, y el llanto de Emma inundó mi corazón…", ha relatado María Castro sobre el momento.

Parto
Parto | Pexels

"Todo lo que pasaría a mi alrededor, desde este momento, carecía de importancia para mí…. Porque ya solo estaba ella. Así que me desconecté del mundo, para conectarme con Emma… mi tercer corazón, que a partir de ahora latirá cada vez más libre, mientras conquista a su vez otros corazones. "Gracias Emma por elegirme…", alcancé a decir…. "Vamos a conocer a tu papá y tus hermanas… para que te digan eso de"bienvenida al mundo", que ya es tradición en casa"", concluía la publicación de la actriz que interpreta a la Trini en la pequeña pantalla.

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