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SALUD DENTAL

¿Cuán importante es la higiene bucal de nuestras mascotas?

Cuando llega un paciente a consulta por un problema dental es cuando el propietario detecta un fuerte olor en el aliento del perro y suele ser sinónimo a infección gingival, con el riesgo de pérdida de piezas que ello conlleva.

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Cuando adquirimos una mascota, somos conscientes (o deberíamos) de las responsabilidades que adquirimos. Las vacunas, la alimentación, los cuidados veterinarios y de peluquería… todos ellos acaban entrando en nuestra rutina, pero una parte fundamental de la higiene animal se nos pasa por alto: la boca.

Al igual que en un niño pequeño, nuestras mascotas reciben una gran parte de la información del mundo que les rodea a través de la boca. Ya sea relacionándose entre los de su misma especie, demostrando su amor hacia los humanos o acicalándose, una correcta salud dental es vital no solo para poder comer sin dolor sino para poder disfrutar de su día a día al 100%.

Por desgracia, cuando llega un paciente a consulta por un problema dental es cuando el propietario detecta un fuerte olor en el aliento del perro y suele ser sinónimo a infección gingival, con el riesgo de pérdida de piezas que ello conlleva.

Hoy en día existen en el mercado muchos productos para poder anticiparnos a esa situación y que nuestro mejor amigo pueda disfrutar de una larga vida sin tener que prescindir de su dentadura.

¿Qué podemos hacer para evitar la enfermedad periodontal?

La respuesta es inmediata si pensamos como humanos. Efectivamente, el uso de dentífricos y cepillos de manera habitual previenen la formación de placa en un 80%.

Necesitamos una pasta dental específica para mascotas ya que están formuladas para atacar el sarro, la placa y las bacterias de su boca. Así mismo, puede tragarse sin producir alteraciones gástricas. El cepillo de dientes también está diseñado para su boca, ya sea como dedil o con mango largo, según sea el tamaño de nuestra mascota.

Así dicho parece muy sencillo, pero tan importante como lo que se usa es que nuestro amigo este acostumbrado. Si desde los 6 meses vamos habituándole a ese cepillado diario, lo verá como una rutina más, como el paseo o la comida, y nos será mucho más sencillo mantener una boca sana.

Para complementar la higiene bucal o por si todo lo anterior es poco viable, existen polvos y complementos alimenticios a base de algas y otras sustancias, que facilitan la ruptura de la placa bacteriana.

A modo de locutorio, existen lociones que se echan en el agua de bebida sin sabor ni olor alguno, lo que favorece poder usarlo incluso en los casos más rebeldes.

Los premios en forma de sticks, por mucho olor a menta que tengan, funcionan más bien poco, ya que no suelen ¨comérselos¨ como deberían y su beneficio por roerlos desaparece al ser engullidos prácticamente enteros.

Los trucos caseros no faltan en esta disciplina, como es de esperar y consejos sobre darles manzana o pan duro una vez al día se oyen a menudo en los parques de perros. Si bien no son dañinos, su beneficio es más bien poco en cuanto a limpieza dental se refiere.

Tal y como hemos comentado ya en multitud de ocasiones, los huesos están totalmente desaconsejados aún siendo de buey, ya que pueden lesionar las piezas dentales, mucosas o dañar el digestivo si llevan a partirse o se ingieren trozos de estos.

Una alimentación a base de comida seca con tamaño grande de bola favorece la fricción durante el masticado, limpiando en parte los dientes. Por el contrario, las dietas húmedas y las caseras dejan muchos más residuos y las bacterias los usan para comenzar a fabricar su placa bacteriana sobre el esmalte dental.

Como último recurso tenemos la limpieza dental. En veterinaria es una intervención con anestesia general ya que necesitamos poder intubar la tráquea de nuestro paciente y sellarla para evitar que entre en ella líquido y se produzca una neumonía por aspiración.

Tras la eliminación del sarro con el ultrasonido, se realiza un pulido de cada pieza dental, dejándolas totalmente lisas, dificultando el depósito de la placa dental nuevamente.

Muchas veces nos encontramos que los dientes se encuentran sujetos al alveolo dental únicamente con la placa bacteriana, por lo que, al eliminarla, la pieza se mueve o se desprende. Esta situación tan extrema es la que debemos evitar con todas las pautas anteriormente descritas ya que por ese canal ingresan al torrente circulatorio infinidad de bacterias que pueden acabar alojándose en las válvulas cardíacas.

Debemos incluir la salud dental de nuestras mascotas entre los cuidados básicos de sus necesidades ya que el contacto que mantienen hoy en día con nosotros es tan estrecho, que los millones de bacterias que se llegan a alojar en su boca pueden ser fuente de infecciones para nuestra familia.

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