Por eso no es extraño ver a gente leyendo las etiquetas en los pasillos del supermercado: cada vez dedicamos más tiempo a la compra, a evaluar los componentes de ese plato, a fijarnos en la distancia que ha recorrido hasta llegar a nosotros. Ya no miramos solo el precios, ahora analizamos cada detalle, por eso son bienvenidas las apps de las que hablaremos en este artículo, que te ayudan en la labor de hacer una compra más consciente.

Una de las que está pisando con fuerza es Yuka, que es de descarga gratuita, y que nos permite analizar, a través del código de barra, la composición, no solo de alimentos o bebidas, sino también de cosméticos o productos de higiene. La app se sirve de una base de datos de más de 600.000 alimentos y más de 200.000 cosméticos y utiliza un código de colores muy sencillo e intuitivo para el usuario, con cuatro categorías: excelente, bueno, mediocre o malo. Además, la aplicación acompaña ese código de color con una puntuación que va del 0 al 100 en la que se muestran los componentes negativos y positivos del producto. Y uno de sus aspectos más importantes: te da otras alternativas al producto escaneado.

Yuka evalúa los alimentos en base a su calidad nutricional según Nutri-Score, la presencia de aditivos y el carácter ecológico del producto. En cuanto a los cosméticos, lo hacen en función de los riesgos asociados a cada ingrediente: disruptor endocrino, cancerígeno, alérgeno o irritante. Hay que decir que otorga mayor puntuación a los productos ecológicos y eso puede llevar a error porque un producto eco no es necesariamente, per se, un producto más saludable.

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“No me gusta mucho Yuka, clasifica los productos en malo, mediocre o bueno. El criterio no tiene mucho sentido, una parte importante es el Nutriscore, que bueno, tiene sus fallos. Otra es que penaliza aditivos y eso no tiene sentido, es quimiofóbico, el producto no empeora por tener adivitos. Y premia que sea ecológico, que es un tema que no aporta valor nutricional al producto, así que me parecen criterios que no dan una valoración real del alimento”, dice Gemma del Caño.

En todo caso, no está de más tener una información extra a la hora de comprar, luego tú eliges si te fías o no. Otra aplicación es CoCo, Consumidor Consciente, que utiliza también la información de Nutriscore y la del sistema nutricional NOVA, que clasifica los alimentos en cuatro grupos en base al grado de procesado. La recomendación es consumir sobre todo alimentos del grupo 1 , esporádicamente consumir los del grupo 3 y evitar los del 4, que tienen niveles elevados de azúcar, sal y grasas saturadas. Al escanear el código de barras, aparece la clasificación Nutriscore, el grado de procesamiento de NOVA y el contenido de grasas, azúcar y sal por cada 100 gramos.

Para finalizar, tenemos que mencionar también Trazable, que te da el valor nutricional de los alimentos y su trazabilidad. En definitiva, tres herramientas que te permiten tener un mayor conocimiento de lo que metes en la cesta de la compra.