Si estás con gripe o con algún virus, con más motivo, para evitar que todo se airee de manera natural. De la misma manera que si tienes niños pequeños y están malitos, han vomitado, o el olor de los pañales llega a ser intenso. Ventilar es fundamental, tanto como airear las sábanas, sacudir el mantel y dejar que las toallas y los trapos se sequen perfectamente al aire libre.

Ventilar es fundamental. No sólo por higiene, sino también por salud. Así lo afirma Cristina Villagrá, Category Manager en Kobold España, con quien hemos hablado para Nova Life: “Debemos tratar de ventilar las diferentes estancias de la casa diariamente, los dormitorios especialmente, ya que es uno de los lugares del hogar en el que más tiempo pasamos, al menos entre 6 y 9 horas mientras dormimos”.

“Durante este periodo es probable que se condense el aire y exista un mayor grado de humedad, a la par que se incrementen los niveles de CO2 que producimos durante la noche. Por ello, el momento ideal para ventilar un dormitorio es justo al levantarnos de la cama, y el tiempo ideal para que el aire se renueve oscila entre 10 y 15 minutos. No obstante, debemos tener en cuenta que cuantas más personas haya en la habitación y más tiempo se pase en ella, más veces habrá que ventilarla”, nos cuenta.

Ventilar, una cuestión de salud

Además, “Este pequeño gesto también nos ayuda a reducir la probabilidad de padecer alergias, evitando una concentración excesiva de polvo y regulando la humedad en el aire, si este fuera demasiado seco. Igualmente, también nos ayuda a eliminar posibles gérmenes, así como los olores y los diferentes gases que se producen con el uso habitual de una vivienda”, resalta.

Abrir ventanas | iStock

Una guía muy sencilla para saber cuánto ventilar

-mientras cocinas, ventila, especialmente en el momento de freír o con el horno a altas temperaturas. Si estás de limpieza, y utilizas productos agresivos, una ventana abierta te puede salvar la vida además. No olvides cuando ventiles, cerrar el radiador de la cocina o quitar directamente la calefacción para no malgastar.

-mientras haces la cama de las habitaciones, ventila. Las habitaciones pequeñas con apenas unos minutos tendrán el aire renovado. Las habitaciones más grandes pueden estar más tiempo, sin problema alguno. De la misma manera puedes aprovechar la entrada de sol y calor a determinadas horas del día para calentar la casa sin aumentar el gasto en calefacción y hacerlo de forma natural. Un dos por uno en toda regla.

-en el salón, mientras pasas la aspiradora por ejemplo, o limpias el polvo, es una medida muy buena para hacerlo todo a la vez. Así, aprovechas para sacudir el plumero o el trapo sin tener que abrir y cerrar varias veces al día.

-en los baños, si tienes ventanas, genial. Si no, intenta ventilar la ventana más cercana, cerrando puertas incluso, para que el aire se centre en esa zona.

De hecho, una correcta ventilación del hogar permite no sólo en invierno refrescar el ambiente, que con las calefacciones se carga, y puede hacer incluso que nos duela la cabeza, sino permitir que los alérgenos se vayan evitando nuevas alergias.

No sólo lo decimos nosotros, también la Organización Mundial de la Salud avala que una correcta ventilación evita infecciones, ya sea por humedad, cuando tendemos en casa y no abrimos las ventanas, puede ocurrir; por hongos, incluso por las ventilaciones mecánicas de algunos lugares que tienen las ventanas selladas.