Tú tiendes a pensar que tu minino es un pedorro y por eso te destroza el sofá (ese sofá con chaiselongue que compraste hace poco), o las cortinas, en las que se cuelga al estilo Frank de la jungla, o las patas de la mesa, la cama, las alfombras… Ponga aquí lo que considere necesario.. Y ese can tuyo es encantador, hasta que te encuentras la ropa del armario revuelta y tu vestido preferido destrozado, hecho unos zorros, válido ya solo para trapos.

Y no, ese gatito al que adoras en realidad se hace las uñas porque no le queda otra: todos los gatos necesitan arañar, es un comportamiento instintivo y esencial, lo hacen por distintas razones. Por ejemplo, librarse de las capas muertas de tejido de sus uñas, mantener las garras cuidadas, o simplemente, para marcar territorio. Lo mismo vale para el perro, no es que se esté vengando porque no le sacaste a las cinco.

¿A qué responde este tipo de comportamientos? “Existen muchos factores que potencian estas actitudes destructivas. Por ejemplo, en el caso de los perros, la ansiedad por separación, el estrés o el aburrimiento pueden provocar que tu perro muerda las patas de la mesa, las zapatillas, los cojines o incluso el sofá. Cuando se trata de un cachorro, debemos prestar mayor atención porque cuando experimente largos periodos solo, es probable que lo pase mal”, explica Daniel Lizárraga, de Gloria Pets.

Perro mordiendo zapatilla | iStock

Lo tenemos claro, pero, ¿se pueden evitar estos comportamientos de alguna forma? Por ejemplo, para los gatos existen los repelentes que se aplican en los muebles y objetos en los que suele rascarse (unos te dirán que les van de perlas y otros te dirán que no hacen absolutamente nada). Lo que sí suele funcionar son los rascadores. A la hora de comprar uno, fíjate antes en el comportamiento del gato: ¿dónde se rasca? ¿es un objeto duro o blando y suave? En función de ello, tendrás que comprar el rascador que más se adapte a su comportamiento. Otra opción que te queda, si el rascador no funciona (y en este caso sí te diremos que suele ser más efectivo que los repelentes), es cubrir el mueble en el que arañe.

Respecto a los canes, en Gloria Pets subrayan la importancia de pasar “Tiempo de calidad con el perro. Sacarle a la calle, hacer ejercicio… Todo eso ayudará a reducir su ansiedad. La masticación relaja a los perros y muchas veces no tienen un objeto donde poder masticar o mordisquear. Para ello, hay productos específicos como los huesos de masticación o snacks naturales estilo orejas de cerdo o nervios de toro, que al estar desecados y ser carne, a los perros les encanta masticar y comer. Este tipo de productos les permiten disfrutar de un rato entretenido y estar distraído. Son muy útiles para esos primeros momentos cuando nos vamos de casa y el perro se estresa”, explican. Si ves que, pese a esto, el perro persiste en su comportamiento, “Tal vez debas acudir a un veterinario o a un adiestrador para que pueda ayudarte a reconducir estas conductas destructivas”, finaliza Lizárraga.