Que llegue la navidad es inevitable, evitar gastar de más y tirar mucha comida, es cuestión de organización previa. Cuando la prioridad es agradar, algo típico en estas fechas, se nos pueden olvidar detalles importantes que debemos tener presentes siempre.

Todo se complica cuando tenemos un alérgico (o varios) en la familia. Y es que debemos cuidar el “antes” tanto como la propia celebración.

Elaborar previamente el menú conociendo las alergias de cada uno es importante. Pero no sólo por eso, sin él, no podréis hacer una lista de la compra. Debemos tener un especial cuidado en el supermercado leyendo correctamente la etiqueta donde nos informan de qué alergenos tiene el alimento. Vendrán destacados en negrita, mayúsculas…

Si repartís el menú de la cena entre varios invitados, pedidles que sean alimentos que no necesiten refrigeración por seguridad alimentaria e informad de los alérgicos que acudan al convite. Si ya está cocinado, deberá mantenerse en bolsas isotérmicas para evitar la multiplicación de bacterias. Siempre deben estar envasados y bien cerrados para evitar que algo de un alimento pase a otro.

En el momento de ponernos a cocinar, debemos tratar tanto la seguridad alimentaria como el control de los alérgenos. Para empezar, la nevera debe estar bien ordenada:

- Carnes y pescados en la parte de abajo

- Frutas y verduras en los cajones.

- La comida ya preparada en el centro

- Huevos al fondo en su propio envase.

- Todos los alimentos deben estar bien envueltos y, si hay posibilidad de que caiga líquido, es mejor que estén sobre platos o envases limpios.

Alimentos sin gluten | iStock

La comida preparada tiene que estar separada de los alimentos crudos. Si compráis alimentos libres de algún alérgeno, no debéis mezclarlo con otros que sí lo tengan. Es mejor reservar un armario que lo diferencie para que no haya errores.

Si tenemos alimentos congelados que necesitan descongelación previa al cocinado, deberán descongelarse 24 horas antes en la parte inferior de la nevera, si no hay posibilidad, la alternativa es descongelar en el microondas. Nunca debería descongelarse a temperatura ambiente.

Nuestras cocinas no suelen estar preparadas para cocinar para tanta gente y menos aún si tenemos que extremar la precaución para alérgicos.

Si se va a cocinar entre varios, sería recomendable que hubiera utensilios suficientes, cuchillos, tablas, palas… para evitar la contaminación cruzada entre alimentos. No se deberían usar los mismos utensilios para alimentos diferentes. Y, si se hace, limpiadlos antes. Existen tablas de silicona con diferentes colores para saber de un vistazo qué alimento se ha cortado en ellas: rojo para la carne, azul para el pescado… es una buena idea utilizar una única tabla por familia de productos.

El orden de cocinado es primordial, se comenzará por alimentos con menos alérgenos y se irá cocinando después los que sí tengan.

Por eso es tan importante la previsión en el menú y la organización en la comida. El pescado y el marisco son alérgenos típicos, mantenedlos siempre envasados, separados y en refrigeración hasta el momento de consumirlo.

En cuanto al pescado no olvidéis que es necesario congelarlo limpio y durante 5 días, o directamente comprarlo congelado. Si vamos a cocinar en el horno carne y pescado, comenzad por la carne y posteriormente el pescado, además de evitar transmisión de olores, evitaremos contaminaciones cruzadas innecesarias.

Si hacemos salsas o cremas caseras, siempre estarán en refrigeración y nunca los mantendremos más de 24 horas desde la elaboración. En estos casos, si es posible, podemos utilizar las salsas ya preparadas pasteurizadas. Es muy frecuente que lleven almidones o gluten, comprobadlo en la etiqueta.

No olvidemos el lavado de manos y en estas fechas más aún. Si algún invitado se encuentra mal, con vómitos, resfriado o diarrea no debería manipular ningún tipo de alimento. Además de las alergias, debemos evitar las toxinfecciones alimentarias.

En la mesa, los alimentos deben estar identificados, por ejemplo, una bandeja diferente para el pan sin gluten, una nota que indique que una salsa lleva marisco…

Y esto es importante, todos sabemos que no apetece, pero lo que haya sobrado se guardará lo antes posible en la nevera. Esto significa: nada más terminar de comer.

De nuevo el orden y el envasado serán nuestros mejores aliados para evitar una alergia. Esto ocurre en todas las casas, es casi inevitable. Ha sobrado comida. ¿Qué hacemos? La opción con los alimentos perecederos ya cocinados es envasar en pequeñas cantidades y congelar si es posible. Si no se puede congelar, se mantendrá en refrigeración consumiéndolos lo antes posible. No más de cuatro días.

También podéis decirles a vuestros invitados que se lleven parte de lo que ha sobrado. Siempre irá en bolsas isotérmicas y bien envuelto. Si el viaje de vuelta es largo, habría que añadir una placa de enfriamiento, nunca hielo ya que, al deshacerse, al agua puede contaminar y estropear los alimentos.

Es importante etiquetar los alimentos tanto antes como después para que no haya error cuando se los lleven, nadie querría llevarse el pan con gluten si es celíaco por error. Mejor siempre separado y etiquetado.