Te contamos qué debes hacer

Te contamos qué debes hacer

¿Qué hacer si tu hijo sufre un atragantamiento?

Ojalá nunca te suceda, pero los niños son unos descerebrados, cuanto más pequeños más. Así que debemos estar preparados. ¿Sabrías qué hacer si tu hijo se atraganta? Vamos a verlo.

Atragantarse
Atragantarse | iStock
Pediatra2punto0 (@Pediatra2punto0) | Madrid
| 27/12/2018

¿Cuándo es más frecuente que un niño se atragante?

No ninguna edad en la que estemos libres del atragantamiento, incluso los mayores. Aunque sí que es mucho más frecuente en los niños, cuanto más pequeños más. ¿La edad ideal? Uno o dos años. Lo exploran todo por la boca y aún no son conscientes del riesgo que puede suponer lo que están haciendo.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de atragantamiento?

Ya lo vimos en una entrada anterior. Sobre todo frutos secos, alimentos duros y de forma redondeada. Todo eso, cuanto más tarde menor y, al menos, hasta los 4-5 años nada.

¿Cómo sospecharlo?

Si tu hijo estaba jugando con algo pequeñito que no debía o cerca de alguno de estos alimentos no recomendables. De repente el objeto “sospechoso” desaparece y comienza con tos, dificultad para respirar, ruidos respiratorios llamativos, coloración azulada o sangrado por la boca.

¿Qué debemos hacer?

Siempre acercarnos a urgencias. Pero antes, de alguna manera habrá que actuar. ¿Qué posibles situaciones tenemos?

1. La más grave, que te encuentres a tu hijo inconsciente en el suelo. Entonces lo primero es llamar al teléfono de urgencias. Si comienzas a reanimar, necesitarás que la ayuda ya venga de camino. Si sois dos, lo ideal, uno llama y otro comienza a actuar. ¿Qué hacemos? Abrimos la boca. ¿Vemos fácil el cuerpo extraño? Intentaremos sacarlo con el dedo haciendo cuchara, pero sólo si lo vemos muy claro. Si no, quietos, no vaya a ser que lo impactemos más. Si el niño no respira ni le encontramos pulso, lo siguiente es abrir la vía aérea con la maniobra frente-mentón. Después de eso hacemos 5 insuflaciones profundas y, si la cosa sigue sin cambios, comenzaremos con las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

2. La opción más favorable es que el niño esté consciente y tenga una tos efectiva. En ese caso nos quedaremos quietos. Bueno, le animaremos a que tosa más. En uno de esos golpes de tos, el culpable del atragantamiento saldrá. Ahora veremos qué cosas nunca debes hacer.

3. Opción intermedia: que el niño esté consciente y tosa, pero se agote o sea una tos no efectiva. En este caso daremos cinco golpes secos en la espalda. Si vemos que sigue sin solucionarse el problema, practicaremos la conocida como maniobra de Heimlich. En esta maniobra, hacemos unas compresiones que aumentan la presión dentro del pecho, creando como una "tos artificial". En caso de niños mayores de un año, las compresiones se realizarán en el abdomen, que es lo que se conoce puramente como la maniobra de Heimlich. En caso de bebés menores de un año es diferente. En ellos, los cogemos primero boca abajo, sobre nuestro antebrazo, con la cabeza un poco por debajo del resto del cuerpo, pero sin dejar de sostenerla. Daremos los cinco golpes secos en esa postura en la zona que queda entre los dos omóplatos del bebé. Si el objeto no sale, le daremos la vuelta y lo seguiremos sujetando a lo largo de nuestro antebrazo con la cabeza cogida.

Maniobra para atragantamiento | iStock

Entonces comenzaremos con las compresiones, pero en este caso es en el tórax en medio de una línea imaginaria entre los dos pechos. También haremos cinco compresiones, pero con el 2º y 3º dedos perpendiculares al cuerpo del bebé. Si comienza a toser o expulsa el objeto, maravilloso, si no, repetiremos todo el ciclo.

Cosas que NUNCA debes hacer en caso de atragantamiento:

1. Intentar sacar el cuerpo extraño con los dedos a ciegas. Si no lo ves, estate quieta, puede que lo impactes más y empeores la situación.

2. Hacerle reanimación a un niño que está tosiendo y es capaz de hablar. Se hace en niños inconscientes, que no les late el corazón y/o no respiran. Si un niño tiene tos, es probable que expulse el cuerpo extraño de forma espontánea.

3. Inducir el vómito en un niño inconsciente, podría aspirar el vómito y provocar problemas pulmonares más graves aún.

4. Hacer compresiones abdominales en bebés menores de un año. Puede provocar daños mayores.

¿Conclusión? No dejes al alcance de tu “pequeño descerebrado” objetos o alimentos peligrosos. Y apúntate al siguiente cursillo que descubras de primeros auxilios. Saber primero auxilios salva vidas.

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