¿Qué es exactamente el tartamudeo?

La tartamudez, disfemia, disfluencia o falta de fluidez en el habla son distintos términos que se refieren a un mismo problema. El niño sabe qué quiere decir, pero "se atasca" porque el flujo de palabras no se produce correctamente. El niño puede repetir sólo sonidos, sílabas o incluso palabras enteras. Hay casos más importantes en los que también puede tener interrupciones del habla o bloqueos, parpadeo o temblor en los labios.

La mayoría de veces no supone ningún problema, ya que es algo transitorio que se resuelve con la edad. Sin embargo, no te desentiendas del todo, ya que puede dificultar el proceso de comunicación y la forma de relacionarse con los demás.

No pienses que es algo que le pasa exclusivamente a tu hijo. Es algo relativamente frecuente, ya que 1 de cada 20 niños entre 2 y 5 años sufre este problema. A veces desaparece a partir de los 5 años y otras tarda algo más en resolverse. Ten en cuenta que el desarrollo del lenguaje durante estos años es tremendo. Cuando los niños entran ya en educación primaria, sus habilidades de comunicación mejoran, y con ellas el tartamudeo.

¿A qué se debe?

Pues no lo sabemos exactamente. Parece que hay un problema de integración de los circuitos neurológicos que influyen en el habla. Lo que sí sabemos es que hay algunos factores que influyen:

1. Suele haber algún familiar cercano que también tenía el mismo problema en la infancia.

2. El que el niño esté más nervioso.

3. Niños que hablan muy rápido.

4. Si tu hijo tiene algún otro problema del lenguaje.

¿Hasta cuándo nos esperamos? ¿Cuándo deja de ser normal?

Si no hay ningún otro problema asociado del lenguaje es un tema meramente escolar. Suele ser entre la familia y el maestro los que deciden, en función de la evolución del niño y su edad, cuándo es conveniente que el equipo de orientación escolar y el logopeda valoren al niño y os orienten.

¿Cuándo necesitamos algún especialista del lenguaje?

1. Si el tartamudeo es muy excesivo o constante, con repeticiones muy largas.

2. Si el tartamudeo se hace cada vez más frecuente y aparece en cualquier situación de la vida diaria del niño.

3. En caso de que el niño se quede bloqueado frecuentemente.

4. Si tu hijo hace sustituciones "raras" de palabras.

5. Cuando al niño le cuesta mucho trabajo hablar o nota tensión muscular.

6. Al niño le afecta tanto la situación que intenta evitar situaciones en las que tenga que hablar.

Niña hablando | iStock

7. En caso de movimientos de la cara o el cuerpo anormales junto con el tartamudeo.

8. Si apreciáis algo más anormal en la forma de hablar de tu hijo.

Para terminar, ¿qué consejillos te podemos dar para ayudar a tu hijo durante esta etapa?

1. No es fácil, pero intenta desdramatizar. Si tú no le das importancia, tu hijo tampoco se la dará.

2. Intenta no corregirlo. Dale tiempo para que las palabras salgan tranquilamente de su boca, sin decirle nada. Las frases tipo "respira profundo", "tómate tu tiempo" o "piensa antes de hablar" no ayudan. Él/ella piensa bien, el problema es que las palabras no le salen de manera fluida.

3. No lo interrumpas ni le digas que comience de nuevo. Déjale que vaya a su ritmo.

4. Si tienes que hablar con el maestro para que le ayude con su problema, hazlo. No para que lo valore nadie, sino para intentar que, cuando tenga que salir hablar, el ambiente sea lo más tranquilo posible. Si se pone nervioso y tartamudea en público en clase será algo desagradable para él.

5. Evita gestos de desaprobación cuando tartamudee. Lo único que vas a conseguir es ponerlo más nervioso.

6. Intentad hablar por turnos, respetando el turno de palabra de los demás.

7. Entrena el lenguaje en momentos distendidos. Hablad de qué tal ha ido el día a la hora de comer o leed juntos un cuento en voz alta (en la medida de sus posibilidades) antes de dormir.

8. Habladle lento al niño para que os oiga.

9. También es importante tener en cuenta al resto de niños a su alrededor, para evitar que no se meta ningún compañero con él ni tu hijo lo haga con ningún compañero que tartamudee. Es muy importantes enseñarles a ser respetuosos.