Estrenamos temporada de mocos

Estrenamos temporada de mocos

Catarros infantiles: ¿hay algo que realmente funcione?

Un término para referirse a los niños es mocosos. ¿Por qué será? En cuanto comienza el cole y la guardería, la temporada de catarros queda inaugurada. Los mocos son algo inherente a los niños. ¿Debemos de asumir con dignidad que nuestros hijos irán todo el invierno con los mocos colgando o hay algo que le podamos hacer para solucionarlo?

Niño resfriado
Niño resfriado | iStock

Pediatra2punto0 (@Pediatra2punto0) | Madrid | 03/10/2018

¡Atención señores y señoras! Vuestro hijo no se acatarra por tomar nada frío, por no secarse el pelo o por andar descalzo, se acatarra porque se contagia de alguien enfermo. Los catarros están causados por unos pequeños gérmenes llamados virus. ¿Qué implica que los catarros estén causados por virus? Dos cosas principalmente:

1. Que tu hijo va a tener muchos catarros a lo largo del invierno. Muchos significa que, cuando son más pequeños, igual tienen 6-8 por temporada. ¡Algunos pequeñines incluso 10! Tu hijo nace con su sistema inmune “virgen”. No conoce a esos virus y hay cientos de virus distintos que causan mocos, que tu hijo va a ir conociendo a lo largo de su infancia. Según se van haciendo mayores, se acatarran menos.

2. Que no tenemos tratamiento curativo. El tratamiento que podemos ofrecer a tu hijo se llama sintomático. ¿Qué quiere decir esto? Que si tiene fiebre o malestar le daremos un antitérmico o analgésico, si tiene mucha congestión, le lavaremos o sonaremos la nariz, si se complica con otro proceso, le daremos el tratamiento que corresponda… Pero ya te adelanto que parte de la solución es tener paciencia y darles tiempo para que lo pasen.

¿Cuándo te tienes que preocupar si tu hijo está acatarrado?

Motivos para consultar con vuestro pediatra cuando tu hijo está acatarrado son, sobre todo, si tu hijo tiene dificultad para respirar o le oyes pitidos/silbidos, está decaído o tiene fiebre alta. Obviamente si el catarro se complica con algo más, como dolor de oído o un dolor de cabeza intenso seguro que también os acercaréis a vuestro centro de salud. Sólo es aplicar un poco el sentido común.

Niño enfermo | iStock

¿Es importante el color de los mocos?

No. Forma parte del proceso evolutivo normal del catarro. Primero son líquidos o blanquecinos. Poco a poco se irán poniendo más amarillos, hasta llegar a verdoso. Luego ya irá poco a poco a mejor. El que los mocos sean verdes no es indicativo de que tu hijo necesite antibiótico. Recordemos: los catarros están causados por virus. Los antibióticos valen para procesos bacterianos.

¿Puedo darle algo para acortar la duración del catarro?

Como te he comentado, por ahora no tenemos la cura definitiva para los catarros. En la farmacia puedes encontrar múltiples remedios: anticarrales, mucolíticos, antitusivos… Por desgracia, ninguno de utilidad clara. Por eso se llaman medicamentos de baja eficacia terapéutica.

Los anticatarrales y mucolíticos son de las causas más frecuentes de intoxicación por medicamentos en los más pequeños. Lleva cuidado con dejarlos a su alcance.

Con respecto a los jarabes de la tos te digo lo mismo, intenta evitarlos al máximo. Hay estudios que indican que no son mucho más efectivos que una simple cucharada de miel. ¿Cuándo usarlos? En los más pequeños no se debería. Por encima de los 4-6 años, sólo en casos muy, muy puntuales, si la tos es muy seca y contínua y, después de haber hecho todo lo que podías, sigues sin solución. Durante el día, si el niño no tiene dificultad para respirar y es una tos productiva, debemos dejarle toser. La tos no es mala. Es molesta, pero no mala.

Entonces, ¿cómo quitamos los mocos? Pues te voy a contar un símil muy bueno que le oí a un compañero pediatra: los mocos son como el océano. ¿Intentarías vaciar el océano? Pues cuando hacemos un lavado nasal o sonamos los mocos a un niño es como si vaciásemos el océano con un cubo. Notarán alivio un rato, pero no vamos a limpiar completamente al niño de mocos. No es nuestro objetivo. Nuestro objetivo debe ser que el niño esté confortable mientras sus defensas ganan la batalla al virus que provoca al catarro. Si el niño está muy congestionado, le hacemos un lavado nasal con suero o productos que hay específicos o le sonamos los mocos. Así podrá respirar mejor un ratito.

Repite conmigo, los mocos son buenos, los mocos son nuestros amigos. Los catarros los producen los virus. ¡Bienvenid@ a la temporada otoño/invierno de las infecciones en los niños!

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