Seguro que lo has notado: ayer, que decidiste cenar una sopa y un trozo generoso de papaya, te has pasado toda la noche levantándote a hacer pis. Sí, aunque no te lo creas, la culpable de esta eliminación de líquidos es la papaya: y no es de extrañar porque esta fruta tropical está compuesta aproximadamente de 90% de agua.

Los beneficios de la papaya son muchos: ayuda a eliminar líquidos, mejora el sistema cardiovascular, etc. pero, ¿puede ayudarte a perder peso ahora que estamos todos de vuelta de las Navidades con unos kilos de más? La respuesta es sí: te ayuda a adelgazar y además te ayudará a aliviar otros problemas de salud como el estreñimiento. La papaya tiene una gran cantidad de nutrientes fabulosos para nuestro organismo: hierro, fibra, potasio y vitaminas A y C, entre otros. Introdúcela en una dieta saludable y equilibrada y verás cómo te ayuda a perder peso: puedes tomarla sin más o si quieres, añadir un poco de coco rallado por encima. Verás que está delicioso.

Pero no solo la pulpa es útil para adelgazar y mejorar tu salud: las hojas de la papaya son de gran ayuda para reducir la producción de gases y combatir la inflamación intestinal. Ponlas a hervir en un poco de agua y tómate la infusión resultante, verás como potencia tu pérdida de peso.

Papaya | iStock

¿Y las semillas? Si las tiras a la basura estás cometiendo un error: las semillas son buenas para el hígado, eliminan toxinas y posibles parásitos de los intestinos y cuidan de nuestros riñones. Y además, evitan la absorción de grasas en exceso, o sea, son un regulador. Para aprovecharlas tienes varias opciones: las puedes tomar enteras, como si fueran comprimidos, o molidas. Lo idóneo es hacerlo en el desayuno: picas unas 8 o 10 y las tomas durante tu desayuno.

Otra posibilidad es añadir las semillas molidas a tus vinagretas y a las ensaladas (no pongas en exceso porque tienen un sabor ligeramente picante, similar al de la mostaza).

Evidentemente, cualquier objetivo de pérdida de peso será más realizable si acompañas tu dieta saludable de ejercicio físico diario, al menos, media hora.