Parece que lo tenemos claro: cuanto más manipulado esté un alimento, más cambios haya sufrido y más cosas se le hayan añadido, peor para nuestra salud. Parece lógico que lo más saludable es lo más natural y lo que menos haya sido procesado: una fruta, una verdura… Pero si tuviéramos que hacer un ranking de ultraprocesados (esa pieza de bollería industrial, aquella barrita energética, una bolsa de patatas…), ¿cuáles serían los peores? Porque puede que estés tomando uno de forma muy habitual y no te percates del peligro...

Hablamos con la nutricionista Paloma Quintana al respecto y lo primero que nos aclara es que el nivel de peligrosidad de ese producto alimentario (ojo, peligrosidad porque no sea saludable, no porque te vaya a dar un ataque fulminante tras consumirlo) viene por la frecuencia de su consumo: es decir, si tú te tomas una bolsa de patatas fritas o una barrita de chocolate, por poner unos ejemplos, cada seis meses, no pasa nada. Lo peligroso (repetimos de nuevo, peligroso en el sentido de insano) es consumirlo a diario: “La “peligrosidad” depende en gran medida de la imagen que la población tenga de ese producto alimentario. Algo puede ser no del todo saludable pero ser consumido en una ocasión especial, o ser un producto estacional, por ejemplo, un helado que se compre en una heladería, paseando, un fin de semana de verano. Eso no es tan preocupante en lo que a salud púbica se refiere, como un lácteo azucarado que se tome como postre a diario. Por esto, los ultraprocesados que tomamos "de rutina" son para mí los más peligrosos”, explica.

Con estas premisas, el ranking de la nutricionista de lo peor que puede tomar es el siguiente:

Galletas | iStock

1. Bollería industrial: “Todos los productos a base de harinas refinadas, azúcar y grasas vegetales hidrogenadas, este último ingrediente es gran responsable de la pérdida de salud, dicho de forma exagerada, para mí, "un veneno suave que nos enferma lentamente", mucho más preocupante que el mismo azúcar. Incluyo también las galletas. Este tipo de productos están en los desayunos, almuerzos y meriendas de niños y adultos, algunos disfrazados de etiquetas como "integral", siendo esto falso, "sin azúcar", añadiendo en su lugar otros azúcares con otra denominación, o "con aceite vegetal”. Te lo dicen a la cara y se suele pensar que es algo bueno, cuando aceite vegetal pueden ser infinidad de aceite, y seguro que no es un oliva virgen extra”.

2. Refrescos: “Tanto azucarados como edulcorados, están totalmente incluidos en nuestra cultura, hay personas verdaderamente adictas a ellos, creyendo que los "sin azúcar" son mucho mejor y no es así”.

3. Patatas fritas tipo chips y snacks salados similares: “Contienen gran cantidad de los aceites mencionados, muchas sal y una textura adictiva. Son muy calóricos est y no aportan nutrientes interesantes. Además, para arreglar el asunto, se suelen tomar con refrescos”.

4. Pizzas y pasta listas para tomar: “Sus ingredientes no son, la mayoría ,de buena calidad, además, desplazan el consumo de verdura, proteína de calidad y fibra”.

5. Pan actual: “Y digo actual porque difiere mucho del de antaño. Es el alimento más consumido por la población en España y añade calorías vacías (sin nutrientes interesantes), excesivos hidratos a nuestra dieta, además de ser un alimento que "ayuda" a aumentar la ingesta calórica total de una comida”, finaliza la experta.