"Cuanto mejor sea la relación entre un padre y un profesor, mayor será la garantía de éxito del alumno", explica Andrés París, coach educativo y pedagogo, que añade: "El problema es que muchas veces los padres queremos de los profesores que hagan lo que nosotros haríamos, y los profesores quieren que los padres hagan lo que ellos desean y, a veces, esto hace que no case bien todo".

Hay padres que se equivocan, porque quieren ser amigos de los profesores de sus hijos, y quizás esa no es una buena estrategia, porque cada parte tiene que respetar a la otra y dejar que tenga su propio espacio.

Y también puede ocurrir que los padres quieran estar en todas las actividades del colegio que se organizan, por eso aquí Andrés París nos da otro tip: "La participación de los padres en este sentido tiene que ser activa, pero limitada, es decir, tenemos que estar cuando necesiten de nosotros, pero limitada a lo que nos digan. Tenemos que ser muy obedientes".