No es un secreto que el uso frecuente de cuchillas o depilar una zona habitualmente puede resecar la piel y como consecuencia, los vellos crecen hacia adentro. Por ello, es importante no olvidar exfoliar e hidratar habitualmente la dermis ya que la acumulación de piel muerta sobre el folículo piloso hace que el pelo sea más grueso y rizado, por lo que no ayuda a que salga al exterior.

Si bien la mayoría de las mujeres se centra en lo poco estéticos que son los vellos enquistados, no hay que olvidar que también causan otras molestias como comezón, enrojecimiento, dolor o sensibilidad y en algunos casos hasta pus y oscurecimiento de la piel.

Aunque siempre es recomendable acudir a un dermatólogo si la ampolla que genera un vello enquistado es de gran tamaño y muy dolorosa, en casos pequeños ingredientes como la sal marina, la manzanilla y hasta la leche son de gran ayuda.

Manzanilla para extraer vellos enquistados:

Es uno de los remedios caseros más usados para los pelos enquistados. Las compresas de manzanilla ayudan a desinflamar la zona y además, evitan una posible infección por lo que la piel se puede recuperar de forma rápida y eficazmente.

Ingredientes:

2 cucharadas de flores de manzanilla

½ taza de agua

Preparación y modo de empleo:

Agregad dos cucharadas de flores de manzanilla en una taza de agua hirviendo y dejadla reposar durante 5 ó 10 minutos.

Cuando esté a temperatura ambiente, empapad un paño limpio y aplicadlo sobre la zona afectada.

Repetid este procedimiento dos o tres veces al día hasta notar mejoría.

Sal marina:

La sal marina es conocida por ser uno de los mejores exfoliantes naturales ya que ayuda a retirar las células muertas de la superficie de la piel, lo que hace que se restablezca la función del folículo piloso, es decir destapa los poros. Además, también mejora la circulación y favorece el crecimiento de pelo.

Ingredientes:

1 cucharada de sal gruesa

1 cucharadita de agua de rosas

Preparación y modo de empleo:

Mezclad la sal gruesa con el agua de rosas y frotadla sobre la piel irritada.

Luego, dejad que repose unos minutos y enjuagad con abundante agua.

Podéis usar este remedio dos veces al día o hasta empezar a notar mejoría.

Leche y pan:

Aunque pueda parecer una rica merienda o desayuno, mojar el pan duro en leche ayuda a aliviar la zona donde el pelo está encarnado y además, es un remedio perfecto cuando se quiere extraer el vello por completo.

Ingredientes:

Una taza de leche

Una rodaja de pan duro

Preparación y modo de empleo:

Calentad la leche sin dejarla hervir. Luego, mojad el pan en esta y colocadlo sobre el vello encarnado.

Dejad el pan humedecido sobre el vello alrededor de 2 minutos.

Repetid el procedimiento varias veces durante 10 minutos aproximadamente y revisad si el poro se ha abierto. Si es así, con ayuda de una aguja limpia, levantad el vello para poderlo extraer.

Si el poro no se abre para extraer el vello, es mejor no frotar o forzar la zona. Aplicad este remedio natural durante varios días para empezar a ver resultados.

Bicarbonato de sodio:

El bicarbonato de sodio es otro exfoliante natural, ideal para desinfectar y calmar la zona del pelo encarnado ya que, ayuda a disminuir la piel muerta y eliminar los residuos de sebo que puedan bloquear el folículo piloso.

Ingredientes:

Una cucharada de bicarbonato de sodio

Una cucharada de agua

Preparación y modo de empleo:

Preparad una pasta con el bicarbonato de sodio y el agua para luego, frotadla sobre el área afectada.

Deja que actúe un par de minutos y enjuagad con abundante agua.

No es necesario cubrir toda el área de la piel cuando se use esta pasta de bicarbonato. Usad solamente en el lugar donde el vello esté encarnado.