El trabajo, los actos sociales, nuestro ritmo de vida a veces nos obliga a lucir buena cara, incluso cuando no tenemos tiempo (ni ganas) para ello. Pero para tener una piel radiante, luminosa y joven, en realidad no se necesita demasiado. Te enseñamos a optimizar tus recursos, con la ayuda de los expertos.

Piel exfoliada. Una limpieza profunda elimina las células muertas, previene el envejecimiento facial, activa la circulación y favorece la oxigenación de la dermis. Además, la exfoliación prepara la piel para el maquillaje, cualquier producto de belleza actúa mejor sobre la piel limpia. Los profesionales de Germaine de Capuccini recomiendan aplicar en el rostro una mascarilla con arcilla verde mezclada con pepino. Un ritual que exfolia, desinfecta y limpia en profundidad el cutis, dejándolo liso y brillante.

Mirada descansada. Es un truco que estarás harta de oír, y es porque funciona. Para rejuvenecer la mirada en sólo 15 minutos, coloca dos bolsitas de manzanilla sobre los ojos. Los poderes antiinflamatorios de esta planta ayudará a deshinchar la zona, minimizará las bolsas y, además, hidratará las pestañas. “Es un truco perfecto para un pre-maquillaje”, añaden desde la firma de belleza. “Si te maquillas calmando antes esa zona puedes rebajar las arrugas y darle a tu mirada un aspecto descansado”.

Labios carnosos. El frío, la sequedad de la piel o morderse los dichosos pellejitos de los labios, hace que estos se sequen y agrieten. Para hidratarlos y conseguir un efecto carnoso en un segundo, mezcla una cucharada de azúcar, con una de aceite de oliva o de coco y otra de miel hasta formar una pasta homogénea y aplícala masajeando los labios varias veces. Después, retira con agua tibia y disfruta de un efecto glossy natural.

Labios carnosos | iStock

Lifting casero. Vamos a hacer una mascarilla. Aplica sobre el rostro la mezcla de una cucharada de miel, dos claras de huevo y unas gotas de aceite de almendras, aplícalo, y déjalo actuar durante 20 minutos. Los expertos aseguran que es uno de los remedios más hidratantes que existen, gracias a las enzimas naturales que contiene la miel y su poder antioxidante que ayuda a regenerar la piel y mejora el acné.

Maquillaje con efecto óptico. Con la cara limpia, hidratada y brillante, pasamos a la base de maquillaje. Si no has oído hablar del strobing, te explicamos lo que es. Si el contouring es una técnica de maquillaje que combina tonos oscuros y claros para moldear y estilizar las facciones del rostro, el strobing es una técnica más natural, cuyo objetivo es conseguir un rostro más luminoso, una piel más jugosa y, en definitiva, un aspecto más joven, a partir de la aplicación de brillos en zonas estratégicas. Echa un vistazo a los tutoriales que colman la red, y ponte manos a la obra.

Manos suaves. Junto a la cara, las manos son nuestra otra carta de presentación. Unas manos cuidadas hablan mucho y bien de nosotras mismas. Y también pueden hacernos parecer más jóvenes. Si las tienes escamadas por el frío, hay una solución casera que te ayudará a aliviar el picor. Mezcla limón, aceite de oliva y azúcar y masajea la zona durante 10 o 15 minutos antes de aclarar con agua tibia. “El azúcar consigue quitar las células muertas, el aceite hidrata, y el limón cura y desinfecta”. Un remedio eficaz y completo.

Melena sedosa. Para revitalizar el cabello y darle una apariencia sedosa y brillante, el mejor ritual natural consiste en hacer una mascarilla nutritiva a base de una cucharada de jengibre en polvo y tres cucharadas de aceite de sésamo. Una vez envuelto el pelo con ella, déjala actuar 20 minutos. “Los ácidos grasos del jengibre en la raíz son excelentes para el pelo fino, favorecen su restauración y cuidado y lo hidratan. Por su parte, el sésamo ayuda a que el color del pelo se vea más intenso y brillante”, concluyen desde la firma de cosmética.