Seguro que piensas en los exfoliantes del cuero cabelludo como un una rutina de belleza adicional y completamente innecesaria. Probablemente tengas mucho cabello, y el champú y el acondicionamiento ya te roben demasiado cada mañana. Sin embargo, si has comenzado a lidiar con un cuero cabelludo más seco y escamoso con el cambio de estación, también te habrás empezado a preguntarte si no será ese dichoso exfoliante la solución.

Antes de nada, debes saber que la piel del cuero cabelludo es igual que la piel de cualquier otra parte del cuerpo. Hacer una rutina básica de exfoliación de 30 segundos cada vez que te acuerdes o que encuentres el bote no es suficiente. El cuero cabelludo, como la piel de la cara y del cuerpo necesita exfoliarse regularmente.

La razón es muy simple: mantener el cuero cabelludo limpio ayudará a que el pelo que tienes ahora se vuelva más grueso y gane en volumen, y lo más importante, contribuirá a mejorar también el cabello que tengas en el futuro. Un cuero cabelludo impoluto es fundamental para asegurarnos un cabello sano y en constante crecimiento. La sabiduría profesional ha hablado.

Cuidar tu cabello y cuidar tu cuero cabelludo son dos cosas diferentes

Según los expertos, es realmente importante mantener separadas las necesidades del cuero cabelludo y el cabello. Si eres de las que usan una tonelada de laca, tendrás que hacerte con un champú clarificador para los mechones además de un exfoliante para el cuero cabelludo, si quieres eliminar por completo la suciedad.

Cuero cabelludo | iStock

Una vez por semana

Usa el exfoliante para el cuero cabelludo una vez por semana si tienes un cuero cabelludo muy seco o escamoso, y alarga a una vez cada dos semanas cuando veas que la calidad de tu melena ha mejorado.

No seas bruta

Al igual que no te frotarías vigorosamente la cara con un exfoliante, tampoco lo hagas en el cuero cabelludo. Emplea movimientos circulares agradables y suaves. Este ejercicio alienta la microcirculación de la sangre a la superficie del cuero cabelludo. Y como ya sabrás, ese torrente sanguíneo es el que alimenta a tu cuerpo. Así que, si puedes hacer que la sangre corra hacia la superficie, el resultado será beneficioso para el crecimiento del cabello.

Busca ingredientes clave como zinc y cobre

El zinc, en particular, es un gran ingrediente para la limpieza del cuero cabelludo, por eso está presente en tantos productos para la caspa. Si por alguna razón sufres esta aceleración excesiva de la eliminación de las células de la piel, el zinc te ayudará a ralentizar su rotación.

Otros elementos como el cobre, el magnesio, los aceites esenciales orgánicos o la queratina (algunos productos la llevan vegana), ayudarán también a que tu cabello crezca más sano y fuerte.

Evita los productos de fijado

El champú en seco, la espuma, la laca y todos esos productos sin lavado que nos echamos en el cabello todos los días no ayudan. Son productos que tienden a acumularse alrededor de la abertura del folículo y, con el tiempo, si no limpiamos a conciencia el cuero cabelludo, pueden tender a miniaturizarse. Es decir, el folículo se vuelve más y más pequeño. Y en lugar de crecer en él dos o tres pelos, con suerte lo harán uno o dos. Esta es una de las verdaderas causas del adelgazamiento de la melena. El efecto cierre en el folículo es similar al del poro. Imagina qué ocurriría si no quitaras el maquillaje por la noche y por la mañana te lo volvieras a aplicar encima. Y así durante días.

Cuero cabelludo exfoliado y melena al viento sin aditivos. Consejo de expertos.