Pero claro, el paso del tiempo es implacable, sobre todo cuando ya empiezas a verte el párpado un poco caído o esas arruguitas, las cariñosamente llamadas “patas de gallo”. Por eso es muy importante que empieces a utilizar contorno cuando todavía eres joven y todo lo anterior te suena a chino, casi a cuentos del abuelo. Para retrasar los efectos del tiempo lo máximo posible.

Por supuesto, hay otros tips de belleza básicos que tienen que ver con hidratación y con alimentación, pero hoy nos centraremos en el contorno de ojos: ¿cuál debes utilizar a los 20, a los 30 y a los 40?

A los 20 años, el contorno de ojos es una zona que se tapa con corrector, pero a la que rara vez se le aplica un tratamiento. Cuando ya se pasa a la década de los 30, empiezan a surgir las primeras arruguitas y líneas de expresión. Así que, como bien dicen, es mejor prevenir que curar por lo que ya es buen momento para empezar a utilizar productos específicos para esta zona”, comenta Alba Moneo, responsable de desarrollo de Armonía Cosmética Natural.

En esos primeros años, o sea, pasados los 30, buscaremos ingredientes que descongestionen y que refresquen: “Como lo hacen, por ejemplo, las algas marinas, gracias a su alto contenido en oligoelementos. También deberíamos fijarnos en ingredientes que fortalezcan esta parte del rostro tan delicada, como es el olivo. Del mismo modo, componentes como el colágeno o el ácido hialurónico reducirán y evitarán la aparición de estos primeros signos”, aclara.

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O sea, cuando vayas a comprar un contorno, fíjate en que los anteriores estén en su composición porque es lo que necesita tu piel a los 30.

Pero, ¿y pasados los 40? “Conforme pasan los años, esta zona se convierte en una preocupación constante sobre todo si no se ha tratado con anterioridad. Las arrugas y las odiadas patas de gallo están más marcadas e incluso, han podido aparecer bolsas debido a la retención de líquidos. A estas edades se deben buscar activos más potentes que reafirmen, disminuyan arrugas y nutran la zona. Hoy en día existen numerosos péptidos (que son moléculas formadas por la unión de aminoácidos) en el mercado que tratan las arrugas”, explica Moneo.

Te vendrán bien, por ejemplo, productos que en su composición lleven aceite de argán y manteca de karité, ambos muy nutritivos.

Y un último consejo de belleza: siempre que te apliques el contorno, que debe hacerse con suaves toquecitos mejor que extendiéndolo con el dedo (que dañará esa delicada piel), ponte un poco encima del labio. Te vendrá de maravilla para retrasar el temible “código de barras”.