Cuando tienes entre manos un producto de maquillaje con tanto pigmento y a prior, tan sucio como el rímel, y tienes que trabajar con él en un área tan pequeña como la línea de tus pestañas, lo normal es que te salgas, te pringues y te frustres. Afortunadamente, estás leyendo la solución a todos tus desastres. Aquí tienes los cuatro tutoriales básicos que te ayudarán a mejorar tus habilidades en el uso del rímel, para que nunca más vuelvas a salir de casa con las pestañas desnudas.

1. Rímel para principiantes

El hecho de que seas nueva en el uso de la máscara no significa que tengas que conformarte con lucir unas bonitas pestañas básicas. Siempre puedes aprovechar para aprender no sólo a maquillarlas sino también a amplificarlas. Después de haber preparado tus pestañas con unas cuantas sacudidas de rizador, coge el rímel y cierra el ojo.

En lugar de cubrir únicamente los pelos con la máscara, presiona la varita contra la raíz de las pestañas y parpadea mientras mueves el pincel a través del vello. La fuerza de tus pestañas parpadeando contra el carrete hará que recojan aún más producto y que queden cubiertas uniformemente. No tengas miedo de ensuciarte un poco. Merece la pena gastar un poco más de tiempo en la limpieza para lograr unas pestañas llenas y gruesas.

2. Capas múltiples

La apariencia que desees conseguir dependerá completamente de la cantidad de veces que cubras tus pestañas. Para un efecto más natural, quédate con una sola capa. Para pestañas más grandes, más gruesas y más dramáticas, aplica dos o más capas. ¿Un truco genial para asegurarte de que no aparezcan grumos? Cambia de máscara con cada capa.

Aplicando rímel en las pestañas | iStock

Usa primero una fórmula más final y con un pincel curvo para separar y definir las pestañas, y después un rímel más grueso con un cepillo más completo para agregar volumen y longitud. Para terminar y dar a tu mirada un look de cine, pasa un peine de pestañas para separar los pelos. Consejo: usa la punta de la brocha para cubrir las pestañas difíciles de alcanzar en las esquinas externas o internas de los ojos.

3. Evita mancharte los párpados

Si tienes la suerte de que tus pestañas choquen de manera natural con tus párpados o con el área de debajo de los ojos, no nos das ninguna pena. Broma. Tener las pestañas largas es una bendición pero también una lata a la hora de evitar las manchas de máscara. Para ponerles fin, espolvorea polvos de fijación en el lugar exacto donde las puntas de tus pestañas golpeen la piel antes de aplicar el rímel. El polvo creará una pequeña barrera mientras cepillas las pestañas con la máscara y, lo que es más importante, también absorberá el exceso de aceites que podrían causar manchas más adelante. Brillante, ¿verdad?

4. Rímel en pestañas inferiores

Si te gusta ese look de ‘abanico’ en la mirada pero tus pestañas inferiores no son lo suficientemente largas como para cubrirlas con la máscara, no te estreses. Con este truco crearás la ilusión de una línea baja de pestañas más espesa. Tan sólo necesitarás la ayuda de un delineador líquido. Antes de aplicar el rímel, usa un eyeliner de punta fina para dibujar pequeños puntos entre los pelos y a lo largo de la línea de las pestañas. Una vez que las marcas estén en su sitio, mueve el cepillo de la máscara a través de tus pestañas inferiores. La combinación de la máscara y los puntos del delineador le dará a tus pestañas de abajo un efecto más compacto que parecerá de lo más real.