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TRUCOS DE EXPERTO

Cómo recuperar la densidad del cabello de manera natural

La pérdida de densidad que se produce en el pelo tras el verano hace que la caída de cabello en otoño sea un proceso normal. Pero puede controlarse.

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Durante los meses que exponemos nuestra melena al sol, el cabello tiende a engrosarse para ganar densidad y así proteger el cuero cabelludo. Sin embargo, este sistema de defensa natural puede repercutir en la salud capilar y hacer que el pelo pierda calidad durante el otoño e incluso se caiga más.

Factores externos como el sol, el cloro de las piscinas e incluso el agua salda del mar dejan el cabello deshidratado, sin brillo y con pérdida de luminosidad y de fuerza. Con mayor predisposición a la caída o la rotura. Para evitarlo, hay miles de productos milagro que actúan con mayor o menor efectividad real. Son regeneradores capilares diseñados para mantener el volumen capilar, reducir la pérdida del cabello y estimular su crecimiento. Productos que prometen proteger la fibra del cabello, cohesionar las cutículas y evitar la degradación de la queratina provocada por la radiación solar y la contaminación.

Pero, ¿y si pudiésemos conseguir un efecto parecido con lo que tenemos en casa? Aquí tienes unos tips de cuidado casero que deberías convertir en hábito.

1. “Una mala alimentación puede provocar una producción excesiva de sebo y dejar el cabello graso, entre otros problemas”, dice Manuel Corona, CEO de Shampora. Por lo que es aconsejable incluir en nuestra dieta las siguientes vitaminas:

“La vitamina A favorece el desprendimiento de las células muertas de la epidermis y su reemplazo con nuevos tejidos”, asegura. “En situaciones de deficiencia, la piel se vuelve seca y se descama. La leche, los huevos, la mantequilla y el hígado contienen vitamina A en abundancia, aunque también se la puede incorporar en la forma de su precursor, el betacaroteno, a través de las frutas y verduras de color amarillo-anaranjado”.

Melena | iStock

La vitamina C, por su parte, “sirve para la formación del colágeno, que aporta estructura al cuero cabelludo y lo mantiene elástico”. Algunos de los alimentos ricos en esta vitamina son el kiwi, el pepperoni, los cítricos y los tomates.

La vitamina E también es muy eficaz, confirma Corona, porque “actúa contra los radicales libres, mayores responsables del envejecimiento”. Se encuentra en las grasas vegetales (como el aceite extra virgen de oliva), en el germen de trigo y en las frutas con cáscara.

2. Ponte una mascarilla una vez por semana. Es momento de hidratar en profundidad la melena, y encontrarás infinidad de ingredientes en la cocina con los que hacerte una mascarilla capilar casera. Desde té, menta, eucalipto o lavanda que puedes traerte de un paseo por el campo, hasta bergamota, arcillas o algas marinas si quieres darle un toque exótico y profesional.

En esta época del año, el cabello puede requerir un extra de nutrientes, para lo que ahora más que nunca son esenciales los acondicionadores o mascarillas. "La mascarilla es una opción para hacer unas dos o tres veces por semana, mientras que los acondicionadores nos permitirán un uso diario. Aquí deberemos leernos los ingredientes de los productos, y buscar aquellos ricos en componentes como la keratina, la biotina, el pantenol, la manteca de karité o la jojoba", concluye Diana Suárez, training manager de la firma RevitaLash Cosmetics.

"En situaciones de extrema sequedad, una crema corporal densa puede devolverle al cabello la nutrición perdida”, nos descubre Suárez. Así, podremos aprovechar ese producto que ya solemos utilizar para el cuerpo y que es muy probable que tengamos en casa. “La aplicaremos de raíz a puntas sobre cabello seco, y podemos dejarla incluso toda la noche, cubriendo el cabello con una toalla, para lavar y aclarar a la mañana siguiente", añade la experta.

3. Protege el cabello de agentes externos como el clima extremo y la contaminación pues, como hemos visto anteriormente, pueden mermar la salud del cabello.

4. Evita, sobre todo durante estos meses, abusar de aparatos térmicos de peinado como el secador o la plancha, ya que el calor excesivo deshidrata el pelo y quema la queratina, la proteína fundamental que compone el cabello y que en esta época del año queremos más viva que nunca.

5. Si no te atreves a hacerlo tú misma, es un buen momento para pedir cita en la peluquería para “Cortar las puntas abiertas, corregir los tonos no deseados con colores suaves sin amoniaco (los tonos sobre tonos son ideales para volver a pigmentar) y sobre todo, hacerte un tratamiento intenso para recuperar el brillo en cabellos naturales, también los más dañados”, sostiene David Lesur, director de formación en los salones David Künzle.

Como cuidados en casa, Lesur aconseja seguir una rutina fija con champús y mascarillas de medios a puntas, utilizando aceites o cremas sin aclarado antes de secar o dejar secar al aire libre: “Si es posible, prepara una cataplasma mezclando aceite y mascarilla y envuelve con ella el cabello sin lavar. Déjala actuar toda la noche durmiendo con el pelo envuelto en un film plástico, que aunque no es sexy ni confortable, sí que notarás el resultado”. Por último, el experto aconseja durante esta fase de recuperación del cabello no usar productos que lleven silicona o alcohol.

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