Durante el fin de semana, en Madrid, se está celebrando uno de los mayores espectáculos del sector del videojuego: la Super Liga, que reúne a 60.000 jóvenes que se congregan para ver a las estrellas competir.

Se trata de un show con luces, sonido, y mucha gente, en definitiva el sector del videojuego cada vez tiene más fuerza y más seguidores.

Uno de los jugadores afirma que va para competir "en Fornite y League of Legends". Pero estos "gamers" están profesionalizados, cuentan con estructuras y presupuestos profesionales, "vienen con sus entrenadores, con sus preparadores físicos, con sus analistas, con sus coach", admite uno de los organizadores.

"Los jugadores se pueden pasar seis o siete horas de lunes a viernes entrenando", afirman, durante el juego, también cuentan con narradores que narran la competición "como se narraría cualquier otro deporte", explica el narrador.

La industria de los videojuegos mueve en España alrededor de 25 millones de euros al año.