Médico

Un médico de Tenerife deja su chalet en herencia a los vecinos de su pueblo

Se trata de un enorme chalet con jardines de más de 1.000 metros cuadrados y todo lo que hay en su interior, entre otras cosas obras de arte y coches de lujo.

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Nadie se lo esperaba y el que menos el alcalde de un pequeño pueblo de la isla de Tenerife, que fue el encargado de recibir el particular y valioso regalo que le dejó en su testamento un vecino de la localidad.

Hace unos días un hombre se presentó en su despacho del ayuntamiento de El Sauzal y le dejó una llave. "Me puse hasta nervioso porque me dijo que tenía que firmar unos papeles y no sabía qué eran", reconoce Mariano Pérez, el alcalde.

Se trataba de la llave de un enorme chalet en el que el médico ginecólogo, Eduardo Pinto, pasó la mayor parte de su vida. Tras su fallecimiento en el mes de enero, sus herederos se dieron cuenta de que parte de sus bienes tendrían como propietarios a los vecinos de su pueblo así que esta semana le hicieron entrega de la llave.

Y no se trata de una casa cualquiera, el chalet está ubicado en un lugar privilegiado al borde de un acantilado con vistas al mar y una enorme jardín de más de 1.000 metros cuadrados, bodega, ático, seis habitaciones y una piscina climatizada. Pero el generoso regalo incluye además todo lo que contiene la imponente casa. "Estamos hablando de cuadros muy valiosos y cuatro coches, uno de ellos un jaguar que todavía no sabemos qué haremos con él", segura el alcalde.

El médico dejó escrito en su legado que esta donación debía dedicarse a un fin social o cultural por lo que el ayuntamiento ha decidido que convertirán la casa en un hogar para mayores. En cuanto a las obras de arte han pensado en colaboraciones con la Universidad de La Laguna para que los estudiantes de arte cataloguen las obras y poder exponerlas cuanto antes para que todos los vecinos puedan disfrutar de este regalo que es del pueblo.

Eduardo Pinto fue un reconocido médico de origen portugués que ejerció en el municipio durante muchos años, era muy conocido por todos los vecinos por su gran generosidad tanto en vida, como después de su muerte.

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