En casi ocho meses que llevamos de año, un total de 268 personas han perdido la vida en ahogamientos, según los datos facilitados por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS). Esta cifra supone un aumento del 20% respecto a al mismo periodo de 2018.

La Comunidad Valenciana es la región donde más muertes se han producido. Según los datos aportados por la RFESS hechos públicos el 15 de agosto, 37 personas fallecieron por ahogamiento. Solo cuatro días después dos personas más se sumaban a esta lista negra. Por detrás se sitúa Andalucía y Cataluña, con 32 muertos 32 fallecidos, y Galicia, con 29. A la cola estarían Madrid con 11 personas fallecidas y Navarra con 2. Melilla es la única región en la que no se ha registrado ningún muerto.

Atendiendo al perfil de la víctima, la mayoría eran varones (79%) y de nacionalidad española (77%). La mayoría de accidentes mortales ocurrieron en la playa –un 42% lo que se traduce 113 accidentes-, en el río -18%- y en piscinas -10%-.

Las cifras a 15 de agosto suponen un aumento del 20% de casos de muertes por ahogamiento con respecto al mismo periodo del año 2018. Nueve comunidades autónomas disminuyen o igualan a 15 de agosto el número de fallecimientos por ahogamiento respecto a la misma fecha del año anterior. Solo Melilla (cero) y País Vasco (once) se mantienen igual. Los expertos advierten que este aumento puede deberse a dos factores: las altas temperaturas y las imprudencias de los bañistas.

Aunque los datos son desalentadores, son más bajos que en el mismo periodo de 2016 (296) y 2017, cuando el número de muertos se disparó hasta 341.