Ciencia

Un fósil de 525 millones de años podría cambiar la versión sobre cómo evolucionó el cerebro

Un artículo publicado en Science detalla las características del fósil de un animal marino con un secreto por desvelar: un sistema nervioso delicadamente conservado.

Una radiografía del cerebro humano

Una radiografía del cerebro humano Pexels

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Cómo evolucionó el cerebro puede que todavía sea una incógnita. Lo que parecía darse por hecho resulta no ser así porque los fósiles de una pequeña criatura marina que murió hace más de 500 millones de años puede obligar a cambiar el rumbo de la historia sobre la evolución del cerebro.

El estudio, publicado en la revista científica Science, ofrece la primera descripción detallada de la especie Cardiodictyon catenulum. Se trata de un animal con forma de gusano, preservado en rocas en la provincia china de Yunnan. Esta especie mide menos de 1,5 centímetros de largo y fue descubierto inicialmente en 1984. Tras su análisis, se descubrió que ocultaba un sistema nervioso delicadamente conservado, incluido un cerebro.

Nicholas Strausfeld, profesor de Nuerociencia de la Universidad de Arizona y coautor del trabajo, dijo en un comunicado recogido por Europa Press: "Hasta donde sabemos, este es el cerebro fosilizado más antiguo que conocemos hasta ahora".

¿De dónde proviene esta especie?

Este animal con forma de gusano pertenecía a un grupo extinto de animales conocidos como lobopodios acorazados, que solían ser abundantes el principio de un periodo conocido como el Cámbrico, cuando prácticamente todos los linajes de animales principales aparecieron en un tiempo extremadamente corto, hace entre 540 y 500 millones de años.

En la actualidad, los parientes vivos más cercanos de los lobopodios son los gusanos de terciopelo que viven principalmente en Australia, Nueva Zelanda y América del Sur.

El origen de la cabeza de los artrópodos

Estos fósiles revelan un animal con tronco segmentado en el que se repiten disposiciones de estructuras neuronales conocidas como ganglios. Esto contrasta marcadamente con su cabeza y cerebro, los cuales carecen de evidencia de segmentación. "Esta anatomía fue completamente inesperada porque las cabezas y los cerebros de los artrópodos modernos y algunos de sus ancestros fosilizados se han considerado segmentados durante más de cien años", recalcó Strausfeld.

Según el estudio, el descubrimiento resuelve un largo y acalorado debate sobre el origen y la composición de la cabeza de los artrópodos, el grupo más rico en especies del mundo en el reino animal. Dentro de los artrópodos se incluyen insectos, crustáceos, arañas y otros arácnidos, además de otros linajes como milpiés y ciempiés.

Evolución por separado

Desde 1880, los biólogos notaron la apariencia claramente segmentada del tronco típica de los artrópodos, y básicamente lo extrapolaron a la cabeza. Con ello, se llegó a suponer que la cabeza es una prolongación anterior de un tronco segmentado.

Sin embargo, los Cardiodictyon muestran que la cabeza temprana no estaba segmentada, ni tampoco su cerebro. Esto sugiere que el cerebro y el sistema nervioso central probablemente evolucionaron por separado.

En el estudio, los autores no solo identificaron el cerebro de los Cardiodictyon, sino que también lo compararon con los de fósiles conocidos y de artrópodos vivos, incluidas arañas y ciempiés. Combinando estos análisis, los investigadores concluyen que se ha mantenido un patrón compartido de organización cerebral desde la época del Cámbrico hasta hoy.

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