Una mujer ha sido condenada a 30 años de cárcel en Jacksonville, en Estados Unidos, después de grabar a su hija chupando un bajalenguas, que es el utensilio que usan los médicos para ver la boca y la garganta, y después subirlo a las redes sociales.

En el vídeo, que no dura más de 20 segundos, se muestra cómo la niña se mete el palo en la boca y lo chupa antes de volver a colocarlo con los demás bajalenguas. El vídeo se viralizó en las redes sociales y llegó al personal médico que denunció los hechos a la Policía para que procedieran a su detención. Las consecuencias penales son de 30 años de cárcel y una multa asciende a los 9.000 euros.

La mujer ha reconocido ser culpable explicando que estaba arrepentida: "Me ha arruinado la vida". Además, afirmó que no era consciente de que se trataba de un reto viral, según informa el Washington Post.