De la mano de Albert Rivera, Inés arrimadas llegó al Parlament de Cataluña en 2012. Fue la portavoz adjunta del grupo parlamentario hasta el salto de Rivera a la política nacional, cuando ella se hizo con las riendas del partido en Cataluña.

Poco a poco se fue afianzando y se presentó a dos comicios autonómicos: en 2015 se convirtió en lideresa de la oposición y en 2017 su partido fue el más votado. Así, se convirtió en el azote oficial del separatismo, y en las calles se lo recuerdan muchas veces.

Tuvo que salir escoltada del Parlament el 1 de octubre del año pasado ante el acoso independentista, y no es la primera vez que le ocurre, tal vez debido a que dentro de la institución es el principal quebradero de cabeza de Quim Torra.

Pero su estela también ha ganado enteros fuera de Cataluña. Se volcó en la campaña andaluza. y su presencia contribuyó a la derrota del PSOE por primera vez en la historia de la democracia.

Ahora da el salto a la política nacional, también de la mano de Albert Rivera, aunque no abandona Cataluña. Si gana las primarias de su partido, concurrirá a las elecciones por Barcelona.