Pedro Sánchez llega al pleno de investidura con un escenario incierto. Las últimas semanas han dibujado un panorama político difícil para que prospere la investidura de Pedro Sánchez. La relación con Unidas Podemos está en la cuerda floja y no será hasta el último momento cuando sepamos si los de Pablo Iglesias apoyan o no la entrada del candidato socialista a la Moncloa. Las posiciones entre PSOE y Unidas Podemos están alejadas. Pablo Iglesias quiere un "Gobierno de coalición" pero los socialistas se niegan. Solo están dispuestos a un "Gobierno de cooperación" en el que los de Podemos solo tendrían puestos secundarios en la Administración.

Hay diferentes escenarios sobre la mesa. El pleno sea alargará durante el lunes 22 y el martes 23, será el segundo día cuando los diputados de la Cámara voten a favor, en contra o se abstengan para investir a Sánchez. Necesita mayoría absoluta, 176 diputados, si no logra pasar esa línea habría una segunda votación el jueves 25, es decir, 48 horas después de la primera, según recoge el Reglamento. En esta segunda vuelta sería necesario una mayoría simple, solo serían necesarios más 'síes' que 'noes' para ser investido.

Hace unas semanas, la Mesa del Congreso confirmó que la mayoría absoluta se fijaría en los 176 de los 350 diputados. La suspensión de cuatro diputados independentistas catalanes no tendrá repercusión sobre el resultado de las votaciones en la Cámara baja. De momento, Sánchez llega al pleno con los votos seguros del Partido Socialista (123 escaños) y el voto del Partido Regionalista de Cantabria. La posición del Partido Popular, Ciudadanos y Vox también es clara: ellos votarán 'no' a la renovación de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

El artículo 99 de la Constitución española recoge el funcionamiento del proceso de investidura. En este apartado de la Carta Magna se detalla que si en ninguna de las dos votaciones el candidato no consigue la confianza de la Cámara se activa de nuevo el reloj para una nueva investidura. Si en el plazo de dos meses (a partir de la primera votación) ningún candidato consigue obtener el apoyo del Congreso, el Rey disuelve las Cortes y convoca elecciones generales. Según los cálculos la fecha de esos comicios serían el 10 de noviembre.