Begoña Villacís, candidata de Ciudadanos a la Alcaldía de Madrid, ha mantenido oculta durante tres años una sociedad patrimonial y profesional, Iuriscontencia SL, que administraba junto a su marido, el abogado Antonio Suárez-Valdés. Como concejal municipal desde 2015, ella está obligada a declarar tanto sus bienes como sus actividades, entre ellas los cargos mercantiles, según establece el artículo 8.1 h) de la Ley de Transparencia y el 75.7 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local (LBRL).

No obstante, la política del partido naranja fue administradora solidaria de la sociedad desde febrero de 2007 hasta marzo de 2018 y no lo reflejó en sus declaraciones de 2015, 2016 y 2017, según publica el diario ABC. En este sentido, la concejala ha declarado que el "error" reside en no inscribir su cese en el Registro Mercantil porque, según ella, no hizo ni firmó "nada" en nombre de la sociedad.

El matrimonio creó la sociedad mercantil en 2007 y registró como objeto social el "asesoramiento jurídico a toda clase de personas, tanto físicas como jurídicas" y la "construcción, promoción, rehabilitación, compraventa y arrendamiento de todo tipo de bienes inmuebles". En 2008 la sociedad compró una parcela de 2.000 metros cuadrados en Villanueva de la Cañada y se construyó una casa de 667 metros cuadrados, vivienda que la concejala usó como domicilio y despacho profesional.

El 22 de mayo de 2015, dos días antes de las elecciones municipales y tres semanas antes de que Villacís tomara posesión de su acta de concejal, Suárez-Valdés inscribió en el Registro Mercantil una declaración de unipersonalidad de la sociedad.

Un años después, la empresa adquirió dos inmuebles más en la capital, en el barrio de Argüelles: una oficina de dos plantas de 176 metros cuadrados y una plaza de garaje en el mismo edificio. Así, el valor de mercado de los tres inmuebles ronda los dos millones de euros.