La reina Isabel II convocó en su casa de Sandringham a su hijo, el príncipe Carlos, y a sus nietos, Guillermo y Harry, para discutir los términos en los que quedaría la decisión de Harry y Meghan Markle de abandonar la Casa Real Británica.

Fueron más de tres horas de intensa conversación, tras las cuales la monarca emitió un comunicado en el que mostraba su contundente apoyo al matrimonio, aunque dejaba claro que hubiera preferido que siguieran formando parte de la realeza británica a tiempo completo.

La pareja y su hijo Archie vivirán por temporadas entre Reino Unido y Canadá. De hecho, el presidente de esta última, Justin Trudeau, se ha ofrecido a financiar la seguridad de los Duques de Sussex mientras estén en el país.

Isabel también ha confirmado que, tal y como y ya declararon Harry y Meghan, que no quieren depender de los fondos públicos, por lo que ahora vivirán una etapa de transición mientras toman las riendas de su situación económica.

Por último, la Reina ha reiterado que, aunque dejen de ser miembros de la realeza, continúan siendo una parte muy valiosa de la familia.

 

Seguro que te interesa...

Los verdaderos motivos por los que Meghan Markle y el príncipe Harry se retiran de la Familia Real Británica