Sarah Ferguson, la Duquesa de York, ha sido una de las protagonistas de la prensa británica durante los últimos meses debido al compromiso de su hija, la Princesa Eugenia de York, con el financiero Jack Brooksbank, en lo que será una gran boda real, aunque no la más importante. La pareja contraerá matrimonio sólo ocho meses después de que se celebre la boda del Príncipe Harry y Meghan Markle.

Sin embargo la felicidad le ha durado poco a la Duquesa quien no será invitada a dicha boda, sin duda la más importante que se va a celebrar este año en Inglaterra, según ha informado el Daily Mail. A la boda asistirán 800 invitados y son muchos los que luchan por tener un hueco en esa lista, pues nadie quiere perderse un evento tan importante.

Sarah Ferguson tampoco fue invitada a la boda de Duques de Cambridge en el 2011 en la abadía de Westminster donde se reunieron unas 1900 personas, pero aun así contaba con ser invitada a la boda de su 'sobrino favorito', con quien tiene una relación más fluida que con su hermano mayor.

Las hijas de Ferguson, Beatriz y Eugenia, forman parte del círculo de amigos del novio pero parece que esa relación no ha sido suficiente como para que ella haya sido invitada al enlace. Tampoco está confirmada la presencia de Barack y Michelle Obama o el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pues Meghan tiene el privilegio de ser una americana que va a entrar por la puerta grande en la Familia Real Británica.

Por su parte, Harry insiste en que entre los invitados estén los militares con los que estuvo en Afganistán, mientras que Markle quiere invitar a algunos de sus compañeros de la serie y sus amigos de Los Ángeles. También hay algún que otro familiar con el que la pareja no tiene mucho trato que está intentando colarse en la boda del año.