Kate Middleton y Meghan Markle parecían haber protagonizado su reconciliación cuando aparecieron juntas en la tradicional misa de Navidad a la que acude cada año la Familia Real Inglesa.

Pero nada más lejos de la realidad porque Kate cumplía hace unos días 37 años y quiso celebrarlo con una pequeña e íntima fiesta, a la que no invitó ni a Meghan ni a Harry.

Sí que estuvieron algunos familiares así como sus mejores amigas, pero no la Duquesa de Sussex, con la que parece que no se lleva nada bien, pese a que de cara al público intente demostrar lo contrario.