Desde que Meghan Markle apareció en la vida del príncipe Harry como su prometida se ha alabado en varias ocasiones su estilo vistiendo. Muchos han sido los looks con los que se ha ganado el aplauso de todo el mundo pero no siempre se puede acertar.

Concretamente, este fin de semana Meghan se estrenaba como invitada de boda desde que se convirtió en duquesa de Sussex y para la ocasión eligió uno de sus peores looks hasta la fecha.

El enlace era de una prima del príncipe Harry, Celia McCorquodale, quien lució la tiara Spencer que llevó Lady Di en su boda. Para la ocasión, Markle se decantó por un vestido largo en tonos blanco y azules estilo wrap que a pesar de ser de Oscar de la Renta parecía un look playero y le quedaba ancho por todos lados.

Además, el tocado que eligió no le favorecía en absoluto por lo que, muy a nuestro pesar, tenemos que suspender a Meghan tras esta desacertada elección.

Aun así, ella y el príncipe Harry no pararon de sonreír en todo momento, muestra de que la felicidad que ya irradiaban el día de su boda continúa.