José Antonio Reyes perdía la vida hace un mes. El futbolista fallecía a los 35 años tras un terrible accidente de tráfico en el que tampoco se salvó uno de sus dos primos, mientras que el otro todavía sigue ingresado grave en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Desde el principio se ha barajado el exceso de velocidad como principal motivo, pero aún son muchas las incógnitas que rodean su muerte y que todavía no han encontrado una respuesta. Y es que se está investigando a fondo el siniestro que tuvo lugar a las 11.40 de la mañana cerca de Utrera, cuando Reyes regresaba a su pueblo natal tras entrenar con su equipo, el Extremadura.

Su Mercedes Brabus S550V salía ardiendo, pero todavía no se ha entregado el atestado definitivo. Es más, no se descarta la posibilidad de que una distracción o afección del jugador mientras conducía fuera uno de los motivos que propiciaron el fatídico accidente.

Mientras tanto, el único superviviente lucha por salvar la vida ya que sufrió quemaduras en más del 60% de su cuerpo, por lo que se encuentra en la Unidad de Grandes Quemados y Cuidados Intensivos del hospital sevillano, pero su recuperación es lenta dada la gravedad de las heridas.

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El tierno vídeo de José Antonio Reyes con su hija pequeña tres días antes de morir