Zelandia, un amplísimo territorio del que hoy solo es posible pisar Nueva Caledonia, Nueva Zelanda y algunas islas del Pacífico, porque el resto se encuentra bajo las aguas del océano Pacífico, es un lugar de estudio que puede aportar luz al peligroso cambio climático que vive la tierra. Laia Alegret, participa como científica subida al barco Joides Resolution. En su expedición analiza los hipertermales del Paleógeno de Zelandia, los compara entre sí y con el cambio climático actual, y correlaciona estos resultados con los que ha obtenido en otras regiones. La científica lo vive con gran emoción y explica que "cada vez que llega un nuevo sondeo al barco es como abrir un regalo de cumpleaños. ¿Qué será? Puede ser una curiosidad científica, o puede ser la clave que nos permita reconstruir la historia de un continente oculto”.

Además de un buque de perforación, el Joides Resolution es un centro de investigación flotante, dotado de completos laboratorios que permiten realizar investigación de alto nivel. Hay laboratorios de geoquímica, de geomagnetismo, de descripción sedimentológica, de propiedades físicas… En el laboratorio de micropaleontología se analizan los fósiles microscópicos que contienen los sedimentos para poder datarlos y determinar en qué ambiente se depositaron. Todos este estudio permite conocer un continente que se separó de Australia y la Antártida hace 80 años y de los que no hay casi datos debido a que el 94% de este se encuentra bajo el océano Pacífico.

Estos sondeos ayudan a entender el calentamiento global ocurrido en el pasado y a predecir el que puede ocurrir en el futuro."Vamos a estudiar estos eventos para mejorar los modelos predictivos. Y profundizaremos en uno de los procesos fundamentales de nuestro planeta, los movimientos de las placas tectónicas y la subducción, que han controlado la geografía, los riesgos geológicos, las corrientes oceánicas, la composición de la atmósfera, el clima, la evolución de la vida, las migraciones, la producción de recursos naturales y en definitiva, el funcionamiento de la Tierra desde sus orígenes" argumenta Alegret.