Los físicos aún no han logrado descubrir cómo se produce la superconductividad de alta temperatura. Si se llegara a comprender, según Guillamón Gómez sería un hito para la transformación de la sociedad ya que permitiría " construir motores, generadores y ordenadores más efectivos evitando la pérdida del 20% de la energía eléctrica que tiene lugar en la actualidad entre las centrales eléctricas y nuestras casas". Con este microscopio se puede conocer las propiedades electrónicas de los materiales a escala atómica cuando aún no ha aparecido la superconductividad –entender el material en su estado normal es indispensable para entender su estado superconductor-. “Es un proyecto ambicioso que abre enormes posibilidades”, señala Guillamón. Además de en superconductividad es útil para la investigación en distintos campos de la Física de la Materia Condensada como el grafeno, la nanotecnología o el magnetismo”.

El prototipo construido gracias a la Beca Leonardo, instalado en el Laboratorio de Bajas Temperaturas de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ocupa en sí mismo apenas unos centímetros, aunque está rodeado de dispositivos de control y de la bobina que genera el campo magnético de 15 Tesla en que opera.

El proyecto ahora otorgado por el ERC, titulado Using extreme magnetic field microscopy to visualize correlated electron materials (PNICTEYES), recibirá una financiación de 1.7 millones de euros durante cinco años, y entre otras cosas permitirá elevar el campo magnético hasta los de 22 Tesla -es decir, aproximadamente 500 000 veces el campo terrestre-.

Gracias a este proyecto del ERC la UAM albergará el campo magnético más intenso disponible fuera de una gran instalación internacional, como la iniciativa Europea “European Magnetic Field Laboratory” (EMFL) o la Americana “National High Magnetic Field Laboratory” (NHMFL, MagLab).

Esta investigadora y su equipo construirán también un microscopio para estas instalaciones internacionales, que funcionará bajo campos magnéticos de más de 30 Tesla.