En nuestro paseo encontramos setas de cardo y trompetas de la muerte."Hemos tenido mucha suerte porque son dos setas muy apreciadas en la gastronomía", señala Hernando. Y con ellas en nuestra cesta nos vamos a la cocina.

Antes de nada debemos limpiarlas muy bien con un trapo un poco mojado. En este caso las salteamos con aceite muy caliente. Dejamos que suelte parte del agua que contienen, son como pequeñas esponjas. Después, las completamos con un poco de panceta ibérica y una yema de huevo. "En este caso nosotros la yema la hemos introducido en un sifón", nos dice Antonio Hernando. Y ya tenemos nuestro otoño en el plato.