El joven colombiano de 27 años, acusado de asesinar y descuartizar a una amiga de 18 años en un chalé de Valdemoro le contó a su expareja el horrible crimen que había cometido.

Fue precisamente su exnovia quien acudió a la Guardia Civil para contar que el detenido había asesinado y descuartizado a una joven en un macabro ritual. Les contó la confesión que le había hecho su expareja sobre los hechos:

"La maté porque me lo puso a huevo. Le hice un 'mataleón', cuando quedó inconsciente le metí la rodilla en la boca y la estrangulé con un cable, y para asegurarme le clavé un puñal en el corazón".

Tras la declaración de la exnovia los agentes se personaron en la vivienda y descubrieron una escena dantesca. Restos humanos y sangre esparcidos por la casa en un macabro ritual. Según ha podido saber el periodista Nacho Abad la familia del detenido asegura que este era exquizofrénico y padecía crisis, sin embargo no hay un diagnóstico médico que acredite esa información.