El compañero de celda asegura que en un primer momento, Leandro V.J., de 27 años, le dijo que estaba en la cárcel por tráfico de drogas. Posteriormente cogen confianza y le asegura que forcejó con la víctima, de 18 años, y está dejó de respirar. "Dice que tenía miedo de ir a la cárcel, llamó a su novia y perpetuaron el crimen", señala. "Me cuenta que estaban de fiesta, que estaban comiendo pastillas y poniéndose de cocaínas y quizá esto pudo pasar por celos", señala este testigo.

Leandro le dijo a su compañero de celda que quedaba con la víctima, de 18 años, habitualmente para tener relaciones sexuales. "Quedaban de fiesta y se ponían hasta arriba". Reconoce que no tuvo miedo de estar en la celda con el condenado por asesinato.

La exnovia del tatuador, que denunció el crimen, ha quedado en libertad con medidas cautelares. Se le acusa de encubrimiento. Sin embargo, las personas del círculo de Leandro consideran que su pareja sí estuvo implicada en el crimen.