Javier Jimeno y Rafael Cano, de Coherent, han traído un láser muy potente para retirar el óxido de piezas metálicas.

Básicamente el proceso LASER (light amplification by stimulated emission of radiation; amplificación de luz por emisión estimulada de radiación) consiste en estimular energéticamente una muestra para que ésta a su vez emita una haz coherente de luz.

En nuestro caso, el medio activo es un filamento de Yterbio (elemento perteneciente a la tabla periódica). Al estimular este filamento de Yterbio con luz muy energética de diodos, la muestra emite a su vez un haz coherente de luz de una potencia aproximada de 100 watios. Dicho haz de luz lo concentramos en un punto

de 50 micrómetros de tamaño (el grosor de un pelo). Es decir, es como si concentrásemos la energía de una bombilla de 100 watios en un punto muy pequeño. La focalización de ese punto es muy importante, y en función de ese factor, podemos tener distintas aplicaciones para esta técnica, como limpieza, marcado e incluso corte. (el tema de la focalización podemos imaginarlo como una lupa frente al sol. si hacemos que el punto de luz sea pequeño, quema mucho. si es muy amplio, no quema. Básicamente es lo mismo).

Una futura aplicación también será la impresión 3D de metales.